El edil Daniel Geymonat, del Partido Nacional, llevó a la Junta Departamental de Colonia una inquietud que empezó a sentirse en las calles de Carmelo: el aumento de la circulación de monopatines eléctricos en la vía pública.
Silenciosos, rápidos y cada vez más frecuentes, estos vehículos comenzaron a formar parte del paisaje urbano. Pero su presencia también abrió preguntas entre vecinos: por dónde deben circular, qué medidas de seguridad deberían exigirse y cómo se podrían controlar.
Ante ese escenario, Geymonat solicitó que el planteo sea remitido al Ejecutivo Departamental y, por su intermedio, a la Dirección de Tránsito y Transporte, para que se estudie la posibilidad de establecer una reglamentación específica para el uso de monopatines eléctricos.
El pedido apunta a contemplar aspectos vinculados a la seguridad vial y a eventuales controles, en una ciudad donde nuevas formas de movilidad conviven con peatones, bicicletas, motos y automóviles.
La propuesta no define aún una normativa concreta, sino que abre la discusión institucional sobre un fenómeno que crece en la vía pública. En Carmelo, la pregunta ya empezó a rodar: cómo ordenar una movilidad que llegó antes que las reglas.


























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