Por Rodolfo Jorajuría
Antes de las siete de la mañana, Luis Pablo Parodi ya está en contacto con el capataz del Municipio. La primera conversación del día no suele ser protocolar: repasa si los equipos salieron, qué tareas quedaron pendientes, dónde hay que reforzar, qué reclamo entró y qué urgencia cambió la planificación. Ese ritmo, dice, resume buena parte del primer año de gestión que cumplirá el 10 de julio.
En esta entrevista, el alcalde de Carmelo habla de una administración marcada por la cercanía, la demanda permanente de los vecinos y una agenda que combina lo cotidiano con proyectos de mayor escala: desde la limpieza de cunetas hasta la futura terminal de ómnibus; desde la seguridad pública, donde el Municipio busca aportar herramientas, hasta la recuperación de espacios urbanos.
Parodi no presenta el año como una vidriera de anuncios, sino como una rutina exigente. Afirma que recibe entre 300 y 350 mensajes diarios, que trabaja jornadas de 12 a 14 horas y que los fines de semana también forman parte de la gestión. En el balance, insiste en dos ideas: planificación y presencia.
“El Municipio es un articulador importante”
—El Municipio resolvió avanzar en la compra de celulares para generar una vía directa entre vecinos y móviles policiales. ¿Cómo surge esa iniciativa?
—Fue una propuesta que presentamos en sesión y que los compañeros del Concejo acompañaron. Antes lo habíamos conversado con la Policía para saber si podía ser una herramienta útil. La idea es aportar un canal más de comunicación entre la ciudadanía, la seccional y los móviles policiales, especialmente ante situaciones que requieran informar de manera inmediata.
—¿Cómo funcionaría en la práctica?
—La propuesta es adquirir tres equipos: uno para la seccional y uno para cada móvil policial. La idea es que estén destinados específicamente al uso de WhatsApp. El vecino podría enviar un mensaje con una foto, la ubicación y la descripción de lo que está ocurriendo. Esa información sería recibida y derivada al móvil más cercano.
—¿Ya está definido el costo y cuándo se pondría en marcha?
—Todavía no. Se va a trabajar con Antel para conocer costos y condiciones del contrato. La implementación dependerá también de lo que indique la Jefatura de Policía. Ahora corresponde hacer la propuesta formal y coordinar una reunión con el jefe de zona y el comisario de la Seccional Tercera.
Tránsito, motos y picadas
—El tema de las motos y las picadas volvió a estar en la agenda pública. ¿Qué margen tiene el Municipio en ese asunto?
—El Municipio no actúa solo en estos temas, pero sí tiene un rol de articulación. Cuando se dieron situaciones vinculadas a picadas, nos comunicamos con el jefe de Policía y con la Dirección de Tránsito. Hay que continuar el trabajo que ya venía en marcha.
—¿Es un problema exclusivo de Carmelo?
—No. En la mesa de alcaldes quedó claro que es una situación que se repite en todo el departamento. Por eso solicitamos una reunión con el intendente y con el director de Tránsito. También pedimos ser recibidos por la nueva directiva de ADEOM para tener un contacto más fluido.
—¿Qué le preocupa puntualmente?
—No solo las picadas. También la circulación diaria de motos en la ciudad. Es un tema que preocupa y ocupa al Municipio. Sabemos que tanto la Jefatura como Tránsito tienen limitaciones de personal, pero hay que seguir trabajando.
Un año de gestión diaria
—El 10 de julio se cumple un año desde que asumió. ¿Cómo cambió su rutina?
—La jornada empieza muy temprano. Antes de las siete ya estamos activos. El primer contacto suele ser con el capataz para saber cómo arrancó el día, si los equipos salieron, si hubo inconvenientes y qué tareas están previstas.
—¿La planificación es semanal?
—Sí. Tenemos reuniones de coordinación, generalmente los viernes, aunque a veces pueden ser los sábados. Allí se planifica las tareas de la semana. Después surgen imprevistos, como pasa siempre, pero intentamos sostener una línea de trabajo.
—¿Cuánto pesa el contacto directo con los vecinos?
—Muchísimo. Recibo entre 300 y 350 mensajes por día. Trato de responderlos en el correr de la jornada o a primera hora del día siguiente. Es una tarea permanente. La gestión tiene algo de 24 horas, los siete días de la semana.
—También se lo ve en muchas actividades sociales, deportivas y culturales.
—Carmelo tiene actividad todos los fines de semana. Las instituciones invitan porque quieren que el Municipio acompañe, y tratamos de estar presentes. A veces no se puede llegar a todo, pero el esfuerzo es acompañar.
Personal municipal: “Necesitamos 62 funcionarios”
—Usted planteó la falta de personal como uno de los temas centrales. ¿Con cuántos funcionarios cuenta hoy el Municipio?
—Actualmente tenemos 27 funcionarios. En este momento hay licencias médicas y reglamentarias, lo que reduce aún más la disponibilidad.
—¿Cuál sería el número necesario?
—El cálculo que manejamos es de 62 funcionarios para cumplir las tareas mínimas de la forma en que la ciudad lo necesita. Eso incluye placeros, más personal para baños, otro equipo de recolección de residuos, más personal para corte de pasto y funcionarios para tareas como poda.
—¿El programa Uruguay Impulsa ayuda a cubrir esa falta?
—Ayuda mucho, sin duda. Son 50 personas durante cuatro meses, pero hay tareas que no pueden realizar por razones de seguro y por las condiciones del programa. Es un apoyo importante, pero no sustituye la necesidad de personal estable.
Limpieza, cunetas y barrios
—¿Dónde se va a concentrar el trabajo de Uruguay Impulsa?
—Vamos a trabajar por cuadrillas. Se prevé terminar tareas en la pista Marcelo Bianchi, con pintura del edificio y arreglo de paredones externos. También se va a hacer una limpieza profunda en Plaza Independencia y pintura de bancos.
—¿Y en los barrios?
—La idea es formar cuadrillas de limpieza para los distintos barrios. En estos cuatro meses queremos pasar al menos dos veces por cada zona. También se prevén jornadas específicas en Cerro Carmelo y Balneario Zagarzazú.
—Mencionó varias veces el tema de desagües.
—Es algo que nos inquieta, especialmente por las previsiones climáticas. Estamos recorriendo obras de desagüe y trabajando en limpieza de cunetas. Es una tarea silenciosa, pero clave para prevenir problemas.
Espacios públicos y obras
—El Municipio anunció la reposición del monolito de Avenida Italia. ¿En qué etapa está?
—Está previsto dentro del plan de mejora de espacios públicos. Se va a recuperar y reponer el monolito de Artigas, que fue retirado luego de un accidente. Estamos coordinando con Tránsito por la seguridad vial y con Electrotecnia por la iluminación. Es muy posible que vuelva a colocarse cerca del lugar original.
—También hay intervenciones previstas junto al hospital.
—Sí. En la zona de Avenida Italia, junto al hospital, donde están la garita y los homenajes al Pueblo Viboras y al doctor Mortalena, se proyecta hacer piso de adoquines, mejorar la iluminación y ordenar esa cuadra.
—¿Qué otras obras aparecen en la agenda?
—Ya se realizó carpeta asfáltica en calle Mortalena y están previstas siete cuadras céntricas más. También está la obra de la Rambla de los Constituyentes, mejoras en paseos públicos, estudios para reforzar iluminación en algunos puntos y la obra del acceso norte por Avenida Italia.
Emergencia y clima
—¿El Municipio trabaja en prevención ante eventuales fenómenos climáticos?
—Sí. Reunimos el Comité de Emergencia Municipal y se votó un protocolo de trabajo. La idea es estar organizados si se presentan situaciones complejas. Es un tema que preocupa y que requiere previsión.
Terminal de Ómnibus: una etapa previa
—Uno de los anuncios más importantes es el llamado vinculado a la futura Terminal de Ómnibus de Carmelo. ¿En qué consiste esta etapa?
—Es un llamado a privados para que presenten proyectos. A partir de esas propuestas se podrá avanzar luego hacia un llamado a licitación. Es una etapa previa, de estudio, que permite conocer alternativas.
—¿Hay zonas definidas para la ubicación?
—Hay ejes en estudio. Una opción está vinculada al ingreso por Puente Giratorio, Solís, Carmen y Avenida Artigas. Otra posibilidad es no utilizar el Puente Giratorio y trabajar sobre el segundo puente, con el eje de Avenida Paraguay. También se estudian zonas vinculadas a Avenida Italia, Artigas, José Pedro Varela, Carmen, 12 de Febrero y el eje de Ruta 21, entre la zona de los plátanos y el Puente Giratorio.
—En redes se mencionó el ex Hotel Casino Carmelo. ¿Está dentro de las posibilidades?
—El intendente fue claro: ese inmueble pertenece al Ministerio de Turismo. Además, este llamado apunta a una inversión privada, que incluiría terreno, edificio y gestión, con regulación y control de la Junta Departamental, la Intendencia y el Municipio. No se trata, en principio, de predios de la Intendencia.
Innovación, reciclaje y gestión
—También mencionó proyectos vinculados a reciclaje e inteligencia artificial. ¿Qué se está trabajando?
—Se viene avanzando en reciclaje y participación ciudadana, además de un proyecto vinculado para trabajar con inteligencia artificial aplicada a la recolección de residuos. Son líneas que buscan mejorar la gestión y hacerla más eficiente.
El balance
—¿Qué balance hace de este primer año?
—Ha sido un año de mucho trabajo, con varios frentes abiertos. Pero quiero destacar especialmente el compromiso de los funcionarios municipales: cementerio, recolección, operativa, corte de pasto, retro, capataces. Hay un esfuerzo diario muy grande. Sin ese equipo sería imposible sostener la gestión.
Una gestión de cercanía
El primer año de Parodi al frente del Municipio aparece atravesado por una idea simple y exigente: estar. Estar en la calle, en los barrios, en las reuniones, en los eventos, en los reclamos y en la planificación de obras que todavía necesitan madurar.
La entrevista deja ver una gestión que se mueve entre dos planos. Por un lado, lo inmediato: basura, cunetas, tránsito, motos, mensajes de vecinos, plazas, iluminación. Por otro, los asuntos de fondo: personal municipal, terminal de ómnibus, emergencia climática, innovación en residuos y obras urbanas.
En ese cruce se juega buena parte del desafío del Municipio: atender lo urgente sin perder de vista lo importante. Para Parodi, el primer año parece haber dejado una certeza: Carmelo exige presencia diaria, pero también planificación sostenida.


























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