Hoy nos toca despedir a alguien muy especial. Nuestra querida amiga y compañera, la Dra. Ximena Acosta Rivoir partió demasiado pronto.
Ximena fue una mujer increíble: buena madre, buena esposa, una colega ejemplar y una persona profundamente humana. Siempre estaba ahí para sus pacientes, preocupándose con dedicación y cariño, y también para nosotros, sus compañeros, con una sonrisa, una palabra justa o un gesto de apoyo.
Era de esas personas que dejan huella, que hacen que el trabajo en equipo sea más liviano y que la vida misma sea más cálida. Su partida nos duele mucho, y sin duda la vamos a extrañar.
Hoy nos quedamos con su ejemplo, con su bondad y con la certeza de que su luz seguirá acompañándonos.
Descansa en paz, querida Ximena.
AMOC
Asociación médica del oeste de Colonia


























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