El turismo en Colonia ya no puede leerse como una actividad complementaria. Según los números manejados por Andrés Castellano, presidente de la Asociación Turística Departamental de Colonia, el sector representa el 9,7% del empleo total del departamento. En términos simples: casi uno de cada diez puestos de trabajo depende directamente del turismo.
El dato es relevante por sí mismo. Si el departamento tiene unos 60.000 cotizantes en BPS, como señaló Castellano, el turismo se ubica en el entorno de los 5.600 empleos directos. Tomado al pie de la letra, el 9,7% de 60.000 equivale a unos 5.820 puestos, por lo que la cifra mencionada funciona como una aproximación razonable del peso real del sector.
Pero la lectura más importante no está solo en la cantidad. Está en lo que ese número representa. Un sector que sostiene cerca del 10% del empleo departamental ya no es apenas una vidriera para visitantes: es una estructura económica que impacta en hoteles, restaurantes, transporte, comercios, guías, bodegas, eventos, servicios culturales y proveedores locales.
Castellano lo definió como una actividad “transversal”. Esa palabra es clave. El empleo directo mide una parte del fenómeno, pero no todo el derrame. Cuando un visitante duerme, come, compra, recorre una bodega, contrata un traslado o participa en un evento, el gasto se distribuye en varias capas de la economía. Por eso, el turismo no solo genera trabajo turístico: también empuja empleo comercial, gastronómico, logístico, cultural y de servicios.
El segundo dato fuerte está en la capacidad de alojamiento. Castellano habló de unas 3.000 camas hoteleras en el departamento. La cifra permite dimensionar la oferta formal, pero también abre una tensión que hoy atraviesa a muchos destinos: la competencia de las camas disponibles en plataformas digitales.
El planteo del sector no apunta, según dijo, a eliminar esa oferta. El reclamo es otro: regular la vivienda de uso turístico para competir en mejores condiciones. Desde el punto de vista del negocio, ese punto es central. La hotelería trabaja con costos fijos, personal, habilitaciones, obligaciones laborales, mantenimiento permanente y estándares de servicio. Cuando parte de la oferta compite por el mismo visitante sin reglas equivalentes, el resultado puede ser una presión sobre tarifas, rentabilidad e inversión.
Ahí aparece una señal de alerta: Castellano mencionó que la cámara hotelera manejaba la existencia de 28 hoteles y que dos habrían cerrado en los últimos días. El dato no alcanza por sí solo para hablar de crisis, pero sí muestra fragilidad. Después de la pandemia, dijo, cerraron varios establecimientos. Eso indica que la recuperación de visitantes no necesariamente garantiza la salud del negocio.
En turismo, crecer no siempre significa ganar más. Un destino puede recibir visitantes y, al mismo tiempo, tener empresas con márgenes ajustados, hoteles con dificultades para sostenerse y trabajadores expuestos a la estacionalidad. Por eso, el diagnóstico no debe mirar únicamente cuánta gente llega, sino cuánto tiempo se queda, cuánto gasta, dónde duerme, qué servicios consume y cuántas empresas formales logran sostener empleo todo el año.
El tercer eje es la competencia entre destinos. Colonia tiene atributos fuertes: patrimonio, cercanía con Buenos Aires, conectividad regional, circuitos productivos, gastronomía, bodegas, queserías, costa, turismo rural y una marca instalada. Pero también compite con otros lugares que buscan al mismo visitante en los mismos períodos: escapadas cortas, fines de semana largos, vacaciones de invierno y turismo regional.
En ese contexto, julio aparece como una oportunidad. Castellano recordó que entre Brasil, Argentina y Uruguay se genera casi un mes completo de vacaciones. La ventana existe. La pregunta es si Colonia logra convertir esa oportunidad en una agenda coordinada, visible y atractiva.
Según dijo, la Intendencia trabaja en una agenda de actividades, mientras la Asociación Turística apuesta a la participación en ferias para convocar mercados. Esa división muestra dos planos distintos: la promoción hacia afuera y la experiencia que el visitante encuentra al llegar. Para que el destino funcione, las dos cosas tienen que encontrarse. No alcanza con traer turistas si después no hay propuestas integradas, recorridos claros, servicios articulados y motivos para quedarse más de una noche.
Por eso, los circuitos turísticos aparecen como el punto más estratégico del planteo de Castellano. La Ruta del Vino, la Ruta del Queso, el producto patrimonial, la Cocina de Cercanía con Origen Colonia y el Turismo de Reuniones a través del Colonia Convention Bureau no son ofertas aisladas. Son piezas de una misma estrategia: ampliar el mapa turístico del departamento.
La clave está en pasar de un destino concentrado en puntos fuertes a un destino distribuido. Si los productos se conectan, Colonia puede llevar visitantes hacia distintas localidades, ampliar la estadía, diversificar el gasto y reducir la dependencia de temporadas puntuales. Si no se conectan, cada atractivo queda librado a su propia capacidad de promoción.
Desde el punto de vista empresarial, el desafío es convertir atractivos en paquetes, paquetes en ventas y ventas en rentabilidad. Desde el punto de vista territorial, el desafío es que el turismo no quede encerrado en pocos lugares, sino que derrame en más zonas del departamento.
Los números de Castellano, entonces, dejan una lectura clara: Colonia tiene una base turística potente, pero enfrenta una etapa de ordenamiento. El empleo muestra importancia económica. Las camas hoteleras muestran capacidad instalada. Las plataformas muestran una competencia que requiere reglas. Los cierres hoteleros muestran vulnerabilidad. Las vacaciones de julio muestran oportunidad. Y los circuitos muestran el camino para crecer con más valor.
El diagnóstico de fondo es que Colonia no parte de cero. Tiene marca, historia, productos y empresas. Pero el próximo salto no depende solo de recibir más visitantes. Depende de construir un destino más integrado, más regulado, más rentable y más capaz de transformar su atractivo en empleo sostenible durante todo el año.
(*) Nota de análisis con datos tomados de entrevista realizada a Andrés Castellano, presidente de la Asociación Turística Departamental de Colonia por Ro Contenidos y Canal 3 de Colonia.


























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