Un trabajo de investigación elaborado en Carmelo por estudiantes de 3º CVH2 del Liceo 2 Profesor Miguel Banchero Noain puso el foco en un problema persistente de seguridad vial: el uso insuficiente del casco entre adolescentes que circulan en moto, ya sea como conductores o como acompañantes.
El relevamiento fue presentado por Yamila Sánchez, Alan Torres, Catalina Silva, Ángela Tatarchenco, Juan Cruz Ortiz y Facundo Valverde, quienes combinaron datos nacionales con observaciones sobre la realidad local. La principal conclusión del estudio es clara: aunque la mayoría de los jóvenes sabe que el casco puede salvar vidas, ese conocimiento no siempre se traduce en una conducta sostenida.
Según el material, en Carmelo buena parte de los adolescentes utiliza la moto a diario. Sin embargo, si bien el 81% afirma tener casco, solo el 58% señala que lo usa siempre. El dato expone una brecha entre la disponibilidad del elemento de protección y su uso efectivo.
La investigación identifica varias razones que influyen en esa conducta: la percepción de que en trayectos cortos “no va a pasar nada”, la incomodidad, el calor, la estética, la falta de un casco propio, la escasa incorporación del hábito y la menor presencia de controles.
El trabajo se inscribe en un contexto preocupante. De acuerdo con los datos incluidos en la presentación, en Uruguay seis de cada diez lesionados en siniestros de tránsito son motociclistas y, en 2024, las motos estuvieron involucradas en más de la mitad de las muertes viales.
Más que una exposición escolar, la investigación propone una advertencia concreta: reforzar la educación vial, la sensibilización y los controles para que el uso del casco deje de ser esporádico y pase a convertirse en un hábito cotidiano.

























Comentarios