La tranquilidad habitual de la costa lacacina se vio alterada en los últimos días tras la aparición de dos rayas venenosas en zonas frecuentadas por pescadores y caminantes. Según informó el Municipio de Juan Lacaze, los ejemplares fueron hallados por vecinos en dos puntos distintos: la playa de la Estación, ubicada junto al predio de la ex fábrica FANAPEL, y el espigón del Charrúa.
Uno de los animales alcanzaba un peso cercano a los 12 kilos, de acuerdo con lo reportado por quienes lo encontraron. Las autoridades locales emitieron un aviso público instando a la comunidad a extremar las precauciones al transitar por la costa, especialmente a quienes practican pesca, deportes o caminatas en la zona ribereña.
La advertencia incluye un conjunto de recomendaciones preventivas: evitar cualquier contacto o manipulación de estos animales —incluso si parecen estar inmóviles—, mantener distancia, alertar a otras personas que se encuentren en el área y notificar a las autoridades en caso de avistamiento. Ante una picadura, se solicita recurrir de inmediato a atención médica.
El Municipio anunció que continuará monitoreando la situación e hizo un llamado a actuar con responsabilidad para garantizar la seguridad colectiva. Aunque no se han confirmado nuevos hallazgos desde entonces, la posibilidad de que aparezcan más ejemplares no está descartada.
La presencia de estas especies en aguas costeras suele estar relacionada con variaciones estacionales y movimientos naturales, pero su cercanía a zonas urbanas exige precaución. En un entorno donde la costa forma parte integral del día a día de la comunidad, la advertencia cobra un sentido particular: cuidar el paisaje también implica atender sus riesgos.



























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