El consumo en los comercios uruguayos cerró el primer semestre de 2026 con señales de recuperación, aunque todavía lejos de un crecimiento acelerado. Entre enero y junio, las ventas aumentaron 1,1% en comparación con el mismo período de 2025, mientras que la facturación creció 3,3%, según el nuevo Radar Scanntech.
La diferencia entre ambos indicadores constituye uno de los principales elementos para interpretar el período. Mientras el volumen de ventas avanzó de forma moderada, el dinero facturado tuvo un incremento mayor, influido en parte por el aumento de los precios.
Las unidades vendidas crecieron 1,7% y el precio promedio subió 2,2%. Esto indica que la mejora no respondió únicamente a un encarecimiento de los productos: los consumidores también compraron una cantidad mayor que un año atrás.
Sin embargo, el crecimiento continúa siendo acotado. El avance de 1,1% en las ventas durante el semestre y de 1% en junio sugiere una recuperación gradual, sin una expansión fuerte del consumo masivo.
Más facturación, pero también más productos vendidos
En un escenario de aumento de precios, la facturación puede crecer incluso cuando el consumo se mantiene estable o disminuye. Por esa razón, el dato más relevante del informe es el incremento de 1,7% en las unidades vendidas.
Ese resultado permite hablar de una mejora real en el movimiento comercial. Los hogares no solamente gastaron más dinero: también adquirieron más productos.
De todos modos, la evolución de la facturación fue superior a la de las ventas y las unidades. El aumento de 3,3% en los ingresos de los comercios refleja una combinación entre mayor volumen y precios más altos.
El comportamiento del semestre puede interpretarse como una recuperación moderada del poder de compra. El informe incorpora como contexto un crecimiento del salario real de 1,3% interanual, dato que puede haber contribuido a sostener el consumo. No obstante, el Radar no establece una relación directa de causa y efecto entre ambas variables.
También menciona una inflación de 4,25% y una tasa de desempleo de 7,6% en mayo. Estos indicadores muestran un contexto con cierta mejora de los ingresos reales, pero todavía condicionado por las dificultades del mercado laboral.
El consumo creció más fuera de Montevideo
Los resultados presentan diferencias territoriales. Las regiones integradas por Salto y Paysandú y el departamento de Maldonado registraron aumentos de 4%, por encima del promedio nacional.
Artigas y Rivera tuvieron un crecimiento de 3%, mientras que Montevideo avanzó 1%.
Los datos muestran que la mejora del consumo no se concentró exclusivamente en la capital. Por el contrario, algunas zonas del interior tuvieron una evolución más favorable.
El informe no presenta datos específicos para Colonia, por lo que no es posible determinar si el comercio departamental acompañó, superó o quedó por debajo del promedio nacional.
Tampoco se detallan las razones del mayor crecimiento registrado en Salto, Paysandú, Maldonado, Artigas y Rivera. Factores como el turismo, el empleo, la actividad fronteriza o la evolución de los ingresos podrían influir, pero no pueden establecerse como explicaciones a partir de la información disponible.
Para Colonia, la ausencia de un dato departamental limita la evaluación local. La evolución del consumo podría variar entre ciudades turísticas, zonas fronterizas, localidades industriales y áreas vinculadas a la producción agropecuaria.
Los alimentos impulsaron el movimiento comercial
Todas las grandes familias de productos analizadas por Scanntech registraron variaciones positivas, aunque con diferencias importantes en su interior.
Alimentos fue la categoría con mayor crecimiento, con un aumento interanual de 1,6%. El resultado estuvo impulsado principalmente por los productos de copetín, que avanzaron 12,9%, y los productos frescos, con un incremento de 5,3%.
En cambio, los congelados cayeron 2,7% y los lácteos disminuyeron 0,1%.
Estas diferencias muestran que el crecimiento general de una categoría no significa que todos los productos hayan mejorado. Los consumidores modificaron la composición de sus compras y algunas subfamilias tuvieron un comportamiento considerablemente mejor que otras.
Las barras de cereales encabezaron el aumento de ventas, con un crecimiento de 62%. Las pizzas congeladas avanzaron 18%, mientras que el arroz saborizado y los snacks salados aumentaron 13%.
El fuerte crecimiento porcentual de algunos productos debe leerse con cautela. Sin conocer su participación sobre el total de las ventas, no puede determinarse cuánto incidieron en el resultado general del comercio.
Un producto con una base de venta reducida puede registrar una variación porcentual elevada sin representar una parte significativa del consumo total.
Limpieza creció por encima de las bebidas
La familia de productos de limpieza fue la segunda de mejor desempeño, con una mejora de 1,3%.
Cuidado de la ropa aumentó 2,5% y cuidado del hogar avanzó 0,9%. Las bolsas de residuos fueron el producto de mayor crecimiento, con 17%, seguidas por los limpiadores, con 10%.
El resultado puede reflejar una mayor demanda de artículos de uso habitual en los hogares, aunque el informe no identifica los motivos de esa evolución.
Las bebidas, por su parte, crecieron 1,1%. Dentro de esta categoría se produjo una diferencia marcada: las bebidas sin alcohol aumentaron 1,3%, mientras que las alcohólicas cayeron 1,9%.
Los mixers listos para tomar tuvieron un incremento de 8% y las aguas avanzaron 5%.
La caída de las bebidas alcohólicas contrasta con el crecimiento general de las ventas y podría indicar una reducción selectiva del gasto en determinados productos. Sin embargo, serían necesarios datos sobre precios, promociones y frecuencia de compra para explicar ese comportamiento.
El cuidado personal permaneció prácticamente estable
Cuidado personal fue la categoría con menor crecimiento, con apenas 0,1%.
Dentro de esa familia, los productos para bebés aumentaron 6,2% y cuidado oral avanzó 3,9%. En sentido contrario, cosmética cayó 2,9% e higiene disminuyó 1,3%.
Los cepillos de dientes registraron una suba de 26% y las toallas húmedas aumentaron 10%.
La estabilidad general de esta familia esconde, nuevamente, movimientos diferentes entre productos considerados esenciales y otros que pueden tener un consumo más postergable.
La caída en cosmética podría estar asociada a una mayor selección del gasto por parte de los hogares, pero el reporte no ofrece información suficiente para afirmarlo.
Una recuperación todavía sin impulso fuerte
Los datos del Radar Scanntech son consistentes con una economía que crece a un ritmo moderado. El reporte señala que el Producto Interno Bruto aumentó 0,9% interanual durante el primer trimestre de 2026.
El consumo comercial también avanzó, pero lo hizo en porcentajes reducidos. No aparece, por el momento, una expansión capaz de modificar de manera significativa el nivel de actividad de los comercios.
El aumento del salario real ofrece un elemento favorable, porque mejora la capacidad de compra de los trabajadores. Sin embargo, la tasa de desempleo de 7,6% muestra que una parte de la población continúa enfrentando restricciones de ingreso.
El resultado del semestre puede resumirse como una mejora sin aceleración: se vendieron más unidades, creció la facturación y todas las grandes categorías tuvieron variaciones positivas, pero el avance general fue limitado.
Qué muestran los datos y qué no permiten concluir
El Radar se construye con información de más de 7.000 puntos de venta, 250 categorías de productos y cerca de 30 millones de tickets mensuales. Esa amplitud ofrece una referencia relevante sobre el consumo masivo formal.
No obstante, el informe no representa necesariamente a la totalidad del comercio uruguayo. No incluye información desagregada sobre todos los departamentos, niveles de ingreso de los consumidores, tipos de establecimientos ni evolución de los márgenes de ganancia.
Una mayor facturación tampoco significa, de forma automática, una mejora equivalente para los comerciantes. Los ingresos pueden aumentar al mismo tiempo que lo hacen los costos de mercadería, salarios, alquileres, energía y logística.
Por esa razón, el reporte permite medir el movimiento de las ventas, pero no determina la rentabilidad de los negocios.
El primer semestre dejó una señal positiva para el comercio: el consumo superó los niveles de 2025 tanto en facturación como en cantidad de productos vendidos.
La principal interrogante es si esa mejora podrá sostenerse y acelerarse durante la segunda mitad del año. Para ello serán determinantes la evolución del empleo, los salarios reales, los precios y la confianza de los hogares.
Por ahora, los datos muestran una recuperación que avanza, pero todavía lo hace a paso moderado.

























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