Colman había señalado en Canal 3 de Colonia que se convocaría a una reunión con el rector de la Udelar por la demora en el inicio de las obras. Su planteo colocó el foco en la universidad y en la necesidad de acelerar una inversión considerada estratégica para el departamento.
Viera respondió que, según la información que recabó, el problema no estaría en la Udelar, sino en la Intendencia de Colonia. El senador sostuvo que la comuna aún no había terminado los trámites de donación del predio y afirmó que la universidad no puede comenzar una obra sobre un inmueble que todavía no posee. Ese punto coincide con información publicada por medios locales: la donación del predio de la ex Sudamtex fue aprobada por la Junta Departamental, pero restaba la firma de la escritura para que la Udelar pudiera iniciar las obras de acondicionamiento.
El planteo de Viera trasladó la discusión desde la gestión universitaria hacia la gestión departamental. Su mensaje también tuvo una lectura política directa: le pidió a Colman, por su cercanía con el gobierno departamental, que consultara allí por la demora del trámite.
Colman respondió que estaba “más que informado y ocupado” y sostuvo que en las últimas horas se habían destrancado gestiones vinculadas a OSE y Primaria. También afirmó que a la Intendencia se le solicitaron obras que no estaban previstas. Con ese argumento, buscó matizar la idea de una demora exclusivamente atribuible a la comuna y sostuvo que la Udelar puede avanzar en el proyecto, aunque no todavía en la obra.
El intercambio dejó una aclaración relevante del propio Colman: reconoció que no se había expresado correctamente. Esa admisión ordena parte del debate. La universidad no estaría en condiciones de iniciar físicamente las obras mientras no se complete la transferencia del predio, pero sí podría avanzar en etapas técnicas o de planificación, según el planteo posterior del diputado.
El fondo del asunto combina tres planos: una obra educativa con consenso político, trámites administrativos pendientes y una disputa por la atribución de responsabilidades. Según RO Contenidos, al 30 de abril seguía pendiente la firma definitiva de la donación y existían aspectos administrativos vinculados al saneamiento que habían postergado esa etapa.
En términos políticos, Viera buscó despegar a la Udelar de la demora y señalar a la Intendencia. Colman, en cambio, intentó mostrar que había gestiones en curso y que el proyecto no estaba detenido por falta de voluntad política. La coincidencia entre ambos aparece en un punto central: los dos reivindican la importancia de la llegada de la Udelar a Colonia. La diferencia está en dónde ubican el cuello de botella y a quién corresponde removerlo.



























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