La gestión del presidente Yamandú Orsi atraviesa su momento más bajo desde el inicio del gobierno, según la última medición de Factum. La aprobación se ubica en 24%, la desaprobación llega a 56% y un 20% no aprueba ni desaprueba. El saldo neto es negativo en 32 puntos.
El dato confirma una tendencia, pero también introduce una señal política más delicada para el oficialismo: la caída ya no se explica únicamente por el rechazo de los votantes de la Coalición Republicana. En las últimas mediciones también se observa una pérdida de apoyo entre quienes votaron al Frente Amplio en octubre de 2024.
Entre los votantes oficialistas, Orsi conserva 52% de aprobación, mientras 25% se mantiene en una zona intermedia y 23% desaprueba su gestión. Ese es el dato más relevante de la encuesta. Para un presidente en ejercicio, que apenas algo más de la mitad de su base electoral apruebe la gestión marca un desgaste temprano y obliga a mirar más allá de la oposición.
En la Coalición Republicana el escenario es más previsible: apenas 2% aprueba, 12% no toma posición y 86% desaprueba. Allí el margen político para el gobierno era reducido desde el comienzo. La novedad, por tanto, no está en la oposición, sino en el enfriamiento de su propio electorado.
Factum señala que expectativas, coyuntura económica, situación internacional, decisiones del gobierno y episodios polémicos recientes han incidido en la percepción pública. La encuesta no mide por sí sola las causas, pero sí muestra un cambio de clima: Orsi dejó de enfrentar solo una desaprobación opositora y empieza a lidiar con una señal de distancia dentro de su propia base.
La medición fue realizada sobre 900 casos por telefonía celular y ponderada por voto en octubre de 2024.

























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