El anfiteatro de Carmelo quedó chico. Más de 10.000 personas, entre vecinos y turistas, colmaron el espacio en una nueva jornada de la Semana de Turismo organizada por la Intendencia de Colonia, en una escena que tuvo algo de fiesta popular y algo de desafío al cielo: cuando el Chaqueño Palavecino subió al escenario, la llovizna ya acompañaba la noche; después, se volvió lluvia firme.
Hubo, en ese gesto de quedarse, una pequeña definición del clima de la jornada. El público no solo asistió: cantó, bailó y sostuvo el pulso del espectáculo hasta el final, incluso cuando el agua terminó por adueñarse del aire. Antes, Alma y Vida y Copla Alta habían abierto una tarde pensada como celebración extendida, con feria gastronómica y artesanal, ese otro escenario donde instituciones y emprendedores locales encontraron también su lugar y su beneficio.
La apuesta tuvo, además, algo más que música. Según destacó el intendente Guillermo A. Rodríguez, la convocatoria se apoyó en una logística capaz de ampliar el acceso, con líneas de ómnibus desde Nueva Palmira y una frecuencia especial desde Cerro Carmelo. Rodríguez subrayó también la dimensión del montaje: el mismo escenario utilizado en citas de gran escala, como el Cosquín Rock.
Entre el público y las autoridades presentes —entre ellos el diputado Mario Colman, el alcalde Luis Pablo Parodi, ediles, concejales y referentes departamentales— la noche dejó una imagen nítida: la de una ciudad convertida, por unas horas, en punto de encuentro entre la música popular, el turismo y la vida comunitaria.
Este sábado, el cierre de las actividades será en la rambla costanera de Colonia del Sacramento, con la presentación de Soledad Pastorutti.



























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