El Poder Ejecutivo resolvió un aumento de 7% en los precios de la nafta súper, el gasoil y el supergás, al aplicar la cláusula de ajuste extraordinario prevista en la metodología vigente. La medida fue anunciada por el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, junto a la ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona.
Según explicó el Gobierno, la decisión responde a un escenario de suba excepcional del petróleo. El precio del crudo Brent pasó de ubicarse en torno a US$ 70 por barril a fines de febrero a superar los US$ 110 en marzo. En ese contexto, la URSEA informó que el Precio de Paridad de Importación implicaba aumentos de referencia de 35% para la nafta y 60% para el gasoil. Si ese incremento se hubiera trasladado plenamente al precio final, la nafta habría subido 13% y el gasoil 44%.
El ajuste dispuesto por el Gobierno quedó, por tanto, por debajo de esos valores de referencia. Entre las consecuencias, el Ejecutivo anunció que el aumento del gasoil no se trasladará al precio del boleto del transporte colectivo, ya que será absorbido por el subsidio canalizado a través del Fideicomiso para la Movilidad Sostenible. Además, se prevén medidas para facilitar financiamiento al sector productivo y habilitaciones a ANCAP para gestionar liquidez y capital de trabajo.



























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