Los obispos del Uruguay cerraron este 6 de marzo su asamblea plenaria en la diócesis de Florida con un mensaje centrado en la paz, en el que convocaron a las comunidades católicas a rezar “por la paz en el mundo y en los corazones” ante un escenario internacional atravesado por guerras y tensiones, y por conflictos que también afectan la convivencia cotidiana.
La reunión se desarrolló del 2 al 6 de marzo en la Casa Buen Pastor, en el marco de la Cuaresma. Según informó la Conferencia Episcopal Uruguaya, el encuentro comenzó con un retiro orientado por el sacerdote Francisco Lezama y continuó con instancias de intercambio sobre la realidad pastoral del país.
Durante la asamblea, los obispos recibieron al nuncio apostólico en Uruguay, Gianfranco Gallone, con quien dialogaron sobre la situación de la Iglesia, del país y del mundo. En ese marco, se abordó la eventual visita del papa León XIV a Uruguay, aunque por ahora no hay fecha definida. Sí quedó confirmada la visita de la Conferencia Episcopal al Vaticano entre el 14 y el 18 de septiembre, en el marco de la tradicional visita ad limina apostolorum.
En las sesiones también se presentaron informes de distintas áreas pastorales. Catequesis anunció la proyección de un Congreso Nacional para 2027, mientras que Cáritas, Pastoral Juvenil, Familia y Laicos y la Comisión de Prevención de Abusos expusieron sus líneas de trabajo. Además, se analizó junto al rector de la Universidad Católica la posible creación de un instituto de estudios sobre familia.
Los obispos recordaron además el fallecimiento de monseñor Luis del Castillo, obispo emérito de Melo, a quien despidieron en Montevideo. En su mensaje final, evaluaron de forma positiva el Año Santo 2025 y mencionaron la apertura de un Año Jubilar vinculado a los 800 años de la muerte de San Francisco de Asís. El cierre volvió sobre la idea principal del documento: pedir por la paz y por la reconciliación.


























Comentarios