El clásico dejó una escena contundente: Peñarol celebrando en el Gran Parque Central y Nacional retirándose sin puntos. El equipo de Diego Aguirre ganó 1-0 con un gol de Matías Arezo en el tramo final y se convirtió en líder del Torneo Apertura, en una de las primeras pruebas de peso del campeonato.
El partido fue cerrado, con predominio de la fricción y escaso margen para el juego asociado. Nacional, en condición de local, intentó asumir la iniciativa territorial, pero no logró traducirla en situaciones claras. Peñarol, más contenido en la primera mitad, apostó a un trámite paciente y a aprovechar los espacios.
La diferencia llegó a los 75 minutos. En una acción dentro del área, Arezo resolvió con eficacia y rompió la paridad en un encuentro que hasta entonces parecía encaminado al empate. El gol modificó el escenario: el tricolor adelantó líneas y el aurinegro se replegó para sostener la ventaja.
Jadson Viera buscó variantes desde el banco, aunque su equipo careció de precisión en los metros finales. El intento más peligroso fue un remate lejano de Nicolás López que encontró bien ubicado a Washington Aguerre.
El cierre añadió tensión. A los 85 minutos, Eric Remedi fue expulsado y Peñarol afrontó el tramo final con diez futbolistas. Aun así, defendió la ventaja sin sobresaltos mayores y confirmó una victoria de impacto deportivo y anímico.
El resultado no solo resolvió el clásico; también reordenó la tabla. En el inicio del Apertura, Peñarol dio un golpe significativo y asumió el liderazgo en un torneo que recién comienza, pero que ya dejó una señal clara en el duelo más tradicional del fútbol uruguayo.
























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