El Banco Central del Uruguay (BCU) resolvió reducir la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 100 puntos básicos, hasta 6,5%, en una decisión que marca un paso más en el ciclo de flexibilización de la política monetaria. La medida fue adoptada por el Comité de Política Monetaria (Copom) con el objetivo de evitar un desalineamiento de la inflación respecto de la meta oficial y contribuir a que retome su convergencia hacia el 4,5% anual.
Según informó la autoridad monetaria, la decisión se apoya en el comportamiento reciente de los precios. La inflación cerró 2025 en 3,65%, por debajo tanto de las expectativas de los agentes económicos como de las proyecciones del propio banco central. Este resultado consolidó una tendencia de desaceleración que también se refleja en las expectativas de mediano plazo.
Expectativas de inflación más cerca de la meta
El comunicado señala que el promedio de las expectativas de inflación a dos años continuó descendiendo. Los relevamientos muestran valores cercanos al objetivo oficial: 4,45% entre analistas, 4,6% en los mercados financieros y 5,3% en las empresas. Para el BCU, este escenario refuerza la necesidad de sostener un impulso monetario compatible con la convergencia de la inflación y sus expectativas hacia la meta establecida.
Un contexto internacional más incierto
La decisión también se inscribe en un entorno internacional marcado por una mayor incertidumbre en materia de políticas económicas. Este contexto derivó en un nuevo debilitamiento del dólar a nivel global, con especial impacto en América Latina. A escala local, el banco central advirtió que estas condiciones se amplificaron en las últimas semanas en el mercado de cambios, donde se registraron episodios de menor liquidez, desbalances puntuales entre la oferta y la demanda y movimientos bruscos en algunos tramos.
Adelanto y profundización del recorte
Ante estas “dinámicas anómalas”, que —según el BCU— podrían poner en riesgo la permanencia de la inflación dentro del rango de tolerancia de ±1,5%, el Directorio resolvió adelantar y profundizar el ciclo de reducción de la TPM. Con el recorte de 100 puntos básicos, la política monetaria ingresa formalmente en una fase expansiva.
El banco central indicó que, si se repitieran situaciones excepcionales a nivel doméstico, la decisión podrá complementarse con el uso de otros instrumentos, siempre dentro del régimen de metas de inflación, para preservar condiciones ordenadas y asegurar que la inflación se mantenga dentro del rango y vuelva a converger hacia el 4,5%.
Una reunión adicional en marzo
En este marco, el Directorio del BCU anunció la convocatoria a una reunión adicional del Copom durante marzo, cuya fecha se comunicará oportunamente. Según el comunicado, esta instancia permitirá contar con mayor flexibilidad para evaluar, si fuera necesario, una profundización adicional del sesgo expansivo de la política monetaria.
La reducción de la tasa refuerza así la señal de que el banco central busca acompañar el actual comportamiento de la inflación y del mercado cambiario, manteniendo el foco en la estabilidad de precios como objetivo principal.



























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