No hay caminos sencillos cuando se trata de llevar atención médica al campo. Lo saben de primera mano las mujeres referentes del Sistema de Fomento Rural, que este viernes 12 de septiembre se reunieron —de forma virtual— para debatir sobre un tema que atraviesa sus vidas cotidianas: la salud en la ruralidad.
En la reunión participaron más de 20 mujeres de 16 organizaciones de base, repartidas en diez departamentos, desde Rivera hasta Colonia. Todas con un mismo objetivo: hacer oír sus voces y transformar sus vivencias en propuestas. El encuentro fue parte del trabajo sostenido que impulsa la Comisión de Mujeres Referentes del Sistema de Fomento Rural, y contó con la participación especial del Dr. Ramón Soto, médico de familia radicado en Rincón de Valentín (Salto), y actual referente de salud rural del Ministerio de Salud Pública (MSP).
Soto, quien oficia de puente entre las comunidades rurales y las políticas sanitarias nacionales, escuchó con atención las inquietudes planteadas: falta de recursos humanos, carencias en los traslados durante urgencias, ausencia de atención especializada —sobre todo en salud mental— y un creciente consumo de sustancias psicoactivas en las zonas rurales. El diagnóstico fue claro: las dificultades de acceso a la salud no son una excepción, sino una constante en la vida de muchas comunidades del interior profundo.
La conversación fluyó con franqueza. Soto compartió su experiencia diaria como médico rural, reconociendo que en muchas emergencias, el primer respondiente no es un profesional de la salud, sino un vecino. De allí, subrayó, la importancia de fortalecer las redes comunitarias, brindar herramientas en primeros auxilios y generar espacios de contención que no dependan exclusivamente del sistema formal.
Uno de los temas que despertó mayor interés fue el uso de la tecnología en la atención médica. La telesalud, apuntó Soto, puede ser una vía rápida para reducir inequidades, aunque advirtió sobre los desafíos legales y éticos que todavía deben resolverse. «El MSP está avanzando en esto, pero hay que ajustar muchos aspectos», reconoció.
En cuanto a la salud mental, coincidió con las mujeres en que la demora en los tiempos de atención es un problema crítico y que el Ministerio trabaja para acortar esas esperas, especialmente en zonas alejadas.
La reunión cerró con el compromiso de seguir articulando esfuerzos, planificar acciones conjuntas y mantener el diálogo como herramienta central. Como reflejo del espíritu del encuentro, el Dr. Soto dejó una frase que resonó entre las participantes:
“No tenemos en nuestras manos las soluciones a todos los problemas del mundo, pero tenemos nuestras manos para los problemas del mundo”.


























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