El departamento de Colonia registró 177 casos de sífilis en 2024, según el último Boletín Epidemiológico de Infecciones de Transmisión Sexual publicado por el Ministerio de Salud Pública. Esta cifra representa una tasa de 133,2 casos por cada 100.000 habitantes, y si bien muestra una leve reducción respecto a los 197 casos reportados en 2023, sigue siendo una de las más altas fuera del eje metropolitano.
Colonia se ubica dentro del grupo de departamentos con incidencia media-alta, superando en tasa de notificación a departamentos como Canelones, Florida y Rocha, aunque por debajo de zonas críticas como Maldonado (591,6), Salto (335,6) y Paysandú (333,8). La tendencia nacional sigue en aumento, con un total de 7.035 casos de sífilis notificados en 2024, lo que equivale a una tasa general de 196,6 por 100.000 habitantes.
Presencia de VIH en el departamento
Si bien el boletín no desglosa en detalle los casos nuevos de VIH por departamento, sí indica que la presencia del virus se mantiene estable en Colonia, como parte del patrón nacional que ha visto más de 1.000 nuevos diagnósticos por año en el período 2020–2024. A nivel país, la tasa de nuevos casos fue de 33,7 por cada 100.000 habitantes en 2024.
La vigilancia indica que el acceso al testeo y diagnóstico temprano ha mejorado en varios departamentos del interior, aunque persisten desafíos en el seguimiento de la llamada “cascada de atención” —etapas que van desde el diagnóstico hasta la supresión viral mediante tratamiento—.
Hepatitis B: casos sostenidos
El boletín también registra la presencia de hepatitis B en Colonia, aunque en cifras significativamente menores que la sífilis. A nivel nacional, los casos agudos de hepatitis B han oscilado entre 18 y 25 por año en el último quinquenio, con distribución geográfica dispersa. El documento señala la importancia de mantener altos niveles de cobertura de vacunación y reforzar la detección temprana, especialmente en embarazadas y población joven.
Prevención y desafíos
La persistencia de estas infecciones en el departamento reafirma la necesidad de reforzar campañas de prevención, acceso a diagnóstico temprano y seguimiento clínico. El uso de preservativos, el testeo voluntario y la educación sexual continúan siendo los pilares de la estrategia nacional para reducir la transmisión de ITS.
El boletín concluye con una advertencia general: las ITS no solo impactan en la salud individual, sino que son indicadores clave de desigualdad en el acceso a información, servicios sanitarios y condiciones de vida saludables.



























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