El Frente Amplio transita un nuevo período en el Municipio de Carmelo con una representación menor a la que tuvo en el gobierno anterior. De contar con dos lugares pasó a tener una sola banca, ocupada por la concejala Celia Vence, con Brian como primer suplente.
En diálogo periodístico esta mañana en Radiolugares, Brian Brajús sostuvo que, pese a esa condición de minoría, la fuerza política ha logrado incidir en la agenda municipal. Habló de proyectos incorporados al Plan Operativo Anual, de propuestas incluidas en el plan quinquenal de la Intendencia de Colonia y del rol de la oposición en el seguimiento de la gestión.
“Somos minoría, pero pudimos marcar parte de la agenda”
—Es tu primera experiencia de participación dentro del Municipio. ¿Cómo viviste este primer año y cómo lo vive el Frente Amplio desde la oposición, ahora con una sola banca?
—Sí, es mi primera participación interna dentro del Municipio y, en realidad, también dentro de un organismo público de estas características. Hoy tenemos una sola banca; la titular es Celia Vence y yo soy su primer suplente.
Es cierto que estamos en minoría absoluta, pero en la dinámica de trabajo que hemos construido hemos podido marcar parte de la agenda. Uno de los puntos importantes fue la incorporación de proyectos nuestros dentro del Plan Operativo Anual. Entendemos que allí logramos incidir aproximadamente en un 40% de los proyectos aprobados para 2026.
A medida que comiencen a llegar las partidas presupuestales, entre mayo y junio, esos proyectos deberían empezar a ejecutarse. También logramos insertar propuestas en el plan quinquenal de la Intendencia de Colonia. En ese caso, estimamos que cerca de un 30% de la inversión prevista para Carmelo incluye planteos que hicimos desde nuestra fuerza política.
“La agenda social tiene que entrar con más fuerza al Municipio”
—Además de los proyectos de infraestructura o cultura, mencionas una agenda social. ¿Qué lugar ocupa ese tema?
—Para nosotros es importante. Junto con Celia y con el director departamental del Mides en Colonia se logró traer a Carmelo las MIPS, las Mesas Interinstitucionales de Políticas Sociales. Allí se trabajan distintas áreas: salud mental, convivencia y, en este momento, también la articulación con la Junta Local de Drogas.
Sentimos que esa agenda pública y social tiene una buena inserción en el Municipio. Además de eso, hemos trabajado en proyectos que van desde lo cultural y económico hasta intervenciones paisajísticas dentro de la ciudad.
“Queremos reivindicar la historia local de Carmelo”
—Cuando hablas de “marcar la cancha” y mencionas porcentajes, ¿a qué proyectos concretos te referís?
—Hay proyectos culturales, por ejemplo, como el registro de artistas locales de Carmelo. Fue una propuesta que presentamos para articular a la Casa de la Cultura, los artistas locales y el Municipio. La idea es contar con un listado actualizado de artistas plásticos, bailarines, músicos y otros creadores locales, para que puedan ser convocados en eventos o actividades.
También planteamos mejorar la forma en que se otorgan colaboraciones a los eventos. Esa propuesta fue aceptada por el Municipio y se está trabajando en ese sentido.
Otro eje tiene que ver con la historia local, con el embellecimiento y la remodelación de espacios públicos, bustos y esculturas. Allí aparecen nombres y referencias vinculadas a Carmelo, como Hernandarias, Arbeleche, Chiquito Perrini y otros elementos de la identidad local.
También nos interesa trabajar en intervenciones barriales. En el barrio Saravia, por ejemplo, planteamos una posible intervención artística con niños y ranas, vinculada a la historia económica y social de ese barrio. La idea es que esa experiencia pueda replicarse en otros puntos de la ciudad.
Tres muelles para Playa Vieja, Playa de los Chanchos y otro punto a definir
—Mencionaste proyectos vinculados a la costa y al arroyo. ¿Qué se prevé en ese sentido?
—Uno de los proyectos es la intervención en Playa Vieja. Dentro del plan quinquenal de la Intendencia pudimos incorporar la compra de bancos, parrilleros y equipamiento para generar un entorno más amigable para el vecindario.
A eso se suma un proyecto aprobado dentro del POA: la creación de tres muelles dinámicos. Los llamamos así porque la idea es que tengan más de un uso: pesca, recreación y espacio de encuentro.
Uno estaría ubicado en Playa Vieja, otro en la Playa de los Chanchos y el tercero todavía está a estudio. Puede ser en Playa Seré o en otro entorno del arroyo de las Vacas. Lo que buscamos es embellecer y dinamizar turísticamente distintos sectores de la costa.
—¿Cómo serían esos muelles?
—Todavía están en proceso de evaluación. Se hizo una primera consulta ante Hidrografía y hubo una valoración positiva, aunque aún no está todo aprobado. También se debe pedir un informe ambiental para evitar problemas de erosión o impactos sobre la costa.
La idea es que sean estructuras similares a las recomendadas por Hidrografía y el Ministerio de Transporte y Obras Públicas: muelles en forma de T. Tendrían una pasarela principal y luego una apertura, con un sector destinado a la pesca y otro pensado para sentarse, tomar mate o encontrarse con amigos.
Por los permisos que requiere una obra de este tipo, estimamos que podrían ejecutarse hacia 2027 o 2028.
Mesas de trabajo: “El problema no es que no se reúnan, sino la continuidad”
—Una característica del Municipio ha sido la participación ciudadana a través de mesas de trabajo. Sin embargo, se informó que algunas no se habían reunido. ¿Cuál es la situación?
—Las mesas de trabajo se han reunido. El problema principal no es que no existan reuniones, sino la falta de continuidad. Nuestra idea siempre fue que sesionaran una vez por mes: cultura, deporte, turismo y otras áreas.
Recientemente planteé la creación de una mesa de ruralidad. Lo que se nos complica, por las distintas tareas, es mantener una frecuencia estable. A veces una mesa se reúne cada dos meses o cada tres.
La que más continuidad ha tenido es la vinculada a las MIPS, especialmente por salud mental y ahora por el trabajo con la Junta Local de Drogas. Lo que pedimos en el Concejo fue mejorar el asesoramiento y la articulación para aprovechar mejor esos espacios.
—¿Este año se reunió alguna?
—Sí. Este año se reunió la Junta Local de Drogas, la mesa de salud mental y también la de deporte, al menos hasta donde recuerdo o participé. También está turismo, género y eventos. La de eventos se reúne con bastante frecuencia, porque siempre hay una festividad o actividad para coordinar.
Lo que nos falta, y creo que en eso hay consenso en el Municipio, es mayor continuidad.
La superposición de eventos y el calendario anual
—La comisión de eventos buscaba ordenar la agenda y evitar superposiciones. Sin embargo, este fin de semana coinciden la Fiesta del Puente y un espectáculo en el Teatro Uamá en homenaje a la memoria de una vecina. ¿Por qué siguen ocurriendo estas situaciones?
—Creo que se ha logrado avanzar bastante. Existe un calendario anual con los eventos y actividades previstas. Es un documento amplio, donde están marcadas actividades de todo el año, incluso hasta diciembre.
Lo que sucede es que aparecen eventos nuevos o espontáneos, que no estaban previstos desde el inicio, y pueden coincidir con actividades ya fijadas. En esos casos intentamos que ambas se realicen, sobre todo si una ya estaba planificada desde hace tiempo, pero buscando márgenes horarios para que no sean exactamente a la misma hora.
A veces esas situaciones se nos escapan de las manos. Lo que procuramos es dar a cada actividad el espacio y el tiempo que requiere. Hay cosas para mejorar, pero también hay un aprendizaje.
Además, no siempre las propuestas compiten entre sí. A veces son actividades distintas: una en la rambla, con espectáculos al aire libre, y otra en el teatro. También es parte de la riqueza cultural que haya diversidad y que la gente pueda elegir.
—Ese calendario también permite planificar mejor los recursos.
—Exacto. La idea de tener un calendario anual es mejorar el uso del dinero que llega por el POA, especialmente el literal C, destinado a eventos. Si sabemos cuáles son los eventos fijos del año, podemos prever cuánto se gastará y, eventualmente, destinar parte de esos recursos a otras áreas que también lo necesitan.
Apoyos económicos: “Las solicitudes deben pasar primero por el Municipio”
—En el manejo del dinero, hubo una intención de unificar las ayudas económicas para espectáculos y evitar que se pidiera apoyo por varias vías: al Municipio, a la Intendencia o a través de ediles. ¿Cómo se está trabajando eso?
—Eso se logró ordenar en parte. La línea que se viene trabajando, junto con el Ministerio de Turismo y la Intendencia de Colonia, es que todo evento que solicite un aporte económico o el uso de un predio pase primero por el Municipio.
El Municipio debe aprobarlo o desestimarlo. Luego, si corresponde, pasa a la solicitud económica ante la Intendencia, a través de la dirección que corresponda, o eventualmente ante el Ministerio de Turismo.
La idea es unificar el procedimiento: que la primera evaluación se haga en el ámbito municipal.
El control desde la oposición
—Más allá de las propuestas, la oposición también tiene un rol de control. ¿Cómo trabajan el seguimiento del uso de los recursos públicos, las prioridades, los gastos y las obras que se votan?
—En la última sesión presentamos dos pedidos de informe. Uno fue sobre la ejecución y el destino de los caños que llegan desde la Intendencia y que compra el Municipio. Se nos respondió cuántos se colocaron y en qué condiciones.
Según la información que recibimos, en Carmelo se colocaron 80 caños nuevos, se repusieron 65 y se intervino en 12 fosas sépticas. También se informó sobre nuevas inversiones previstas en esa área.
—¿Cuál es el criterio para otorgar esos caños o intervenir en una fosa? ¿Qué se evalúa?
—El vecino debe llenar un formulario. Luego, el capataz y parte del personal van al domicilio solicitante para evaluar la situación: si realmente necesita la colocación del caño, cómo está el lugar y si la intervención es viable.
A veces no alcanza con colocar un caño frente a una casa. Puede ocurrir que se coloque un caño de 50, pero aguas arriba o aguas abajo existan caños de menor diámetro. En ese caso, el problema no se resuelve si no se interviene la cuadra o el tramo completo.
“Tiene que haber planificación, no solo respuestas puntuales”
—¿El Municipio trabaja por pedidos puntuales de vecinos o hay una planificación por barrios y cuadras?
—Hay planificación, aunque también se atienden pedidos puntuales. El Municipio comenzó trabajando en la zona de Irastorza. También hubo intervenciones en otros barrios, como la zona del Complejo, donde se realizó un zanjón con salida hacia Leandro Gómez.
La lógica debería ser evaluar cada caso, pero también mirar el conjunto. A veces conviene intervenir tres cuadras y no solo una vivienda, porque si se soluciona el problema de un vecino pero el desagüe general sigue mal, el problema se traslada.
—Cuando hay caños, no siempre toda la cuadra está habitada. ¿Cómo se mantiene la cuneta? Porque si la cuneta no está en condiciones, el caño solo no alcanza.
—Con las cunetas se ha trabajado, pero tenemos dificultades. En este momento, de las dos retroexcavadoras que teníamos, una se rompió y otra está en reparación. Eso limita la capacidad operativa.
En el barrio Saravia, por ejemplo, varios vecinos solicitaron recomposición de caños en la zona entre Ignacio Barrios y 18 de Julio, por Paseo de los Argentinos y Atilio François. Como los caños todavía no están, la idea que voy a plantear es que la retro vaya a hacer una limpieza provisoria de cunetas, para mejorar la situación hasta que se pueda intervenir de fondo.
Nos falta maquinaria y también la compra de caños. Parte de esos caños los compra el Municipio con recursos del POA y otra parte llega a través de la Intendencia.
Inundaciones, terrenos baldíos y responsabilidad municipal
—En las últimas lluvias hubo vecinos de zonas no tan bajas que también tuvieron ingreso de agua desde la calle. Muchas cunetas tienen vegetación o están obstruidas. ¿Cómo ven esa realidad?
—Hay varios problemas. Uno es el nivel de la calle o de las viviendas. Otro es el sistema de desagüe. También están los terrenos baldíos abandonados, que no tienen mantenimiento y generan dificultades.
Por eso Celia (Vence) presentó, en nombre de nuestra fuerza política, una propuesta para generar un expediente que permita identificar a los propietarios de esos padrones y avanzar, junto con Jurídica de la Intendencia, en las acciones necesarias para su limpieza.
Esos terrenos pueden convertirse en basurales, lugares de desarme de motos o focos problemáticos para los vecinos. Hay que intervenir más.
También ocurre que muchas viviendas tienen pozos negros o fosas sépticas muy pequeñas. Cuando llueve mucho se llenan rápidamente. Entonces algunas inundaciones no solo vienen desde la calle hacia la casa, sino desde adentro hacia afuera. Para eso se necesitan intervenciones más amplias, que el Municipio no siempre puede hacer por sí solo. Se puede articular con Acción Social de la Intendencia, a través de canastas de materiales, o con el Ministerio de Vivienda.
—Pero una cosa es el terreno baldío y otra la cuneta. La cuneta no es propiedad privada; es responsabilidad del Municipio. ¿Cómo evalúan ese punto?
—Sí, la responsabilidad sobre la cuneta es municipal. Lo que nos pasa es que dependemos mucho del trabajo con la retroexcavadora. Cuando está operativa, se trabaja. Pero ahora tuvimos máquinas fuera de servicio y eso complicó la respuesta.
Además, por normativa ambiental no podemos usar pesticidas, aunque algunos vecinos lo pidan. Entonces se limpia la cuneta, pero en zonas con mucha humedad y tierra fértil la vegetación vuelve a crecer rápido. Hay que buscar otras formas de intervención.
También se está analizando la posibilidad de comprar otra retroexcavadora para agilizar estos trabajos. Y una propuesta que quiero plantear es consultar al Municipio de Nueva Palmira para ver si puede prestar una máquina, ya que operario tenemos.
El problema no es solo la vegetación. También hay basura en las cunetas. Se limpian y al poco tiempo vuelven a llenarse. Por eso digo que, aunque la responsabilidad de la cuneta sea municipal, los terrenos abandonados y los basurales cercanos terminan generando una sinergia negativa sobre el desagüe.
Apoyos a instituciones y diferencias sobre los fondos
—El 29 de enero se trató el tema de los apoyos económicos a instituciones y también medios de comunicación. Se votó por unanimidad continuar con esos apoyos , pero el alcalde -ante una consulta- dijo que se votó algo para lo que no había dinero y que, por tanto, no se pagó. ¿Estás al tanto?
—En ese caso, si ya hablaste con Celia, ella es quien respondió por nuestra banca. Si hay una diferencia entre lo que dicen los concejales y lo que plantea el alcalde, la consulta debería dirigirse también al alcalde.
En términos generales, el POA permite hacer modificaciones durante el año dentro de los literales: el literal B, destinado a proyectos, y el literal C, vinculado a eventos, donaciones o apoyos. Esas modificaciones se pueden hacer siempre que tengan fundamento.
—¿Pero hay dinero ahora? Porque desde la Alcaldía se plantea que no lo hay.
—Lo que no ha llegado todavía es la partida del POA 2026 correspondiente a proyectos y eventos. Lo que sí sigue llegando es el dinero de mantenimiento, el literal A, que ronda los 150.000 pesos para la gestión cotidiana de la ciudad.
La plata de los proyectos, el literal B, y la de eventos o apoyos, el literal C, todavía no ha llegado. No es que la OPP decida discrecionalmente si dar o no dar el dinero; lo que ocurre es que esas partidas aún no se han efectivizado.

























Comentarios