La planta industrial de la ex Calcar en Tarariras, símbolo de la actividad láctea en el suroeste del país, podría cambiar de manos próximamente. El remate judicial realizado en el marco del proceso concursal recibió una única oferta: la presentada por la empresa NOFROCK S.A.S., que propuso adquirir el predio por 3,5 millones de dólares.
El procedimiento se desarrolló según lo previsto por la normativa concursal vigente. Ahora, el síndico del proceso tiene un plazo de cinco días hábiles para presentar su informe y recomendar al juez si la oferta resulta conveniente y ajustada a los intereses del concurso. Será el magistrado quien, en última instancia, definirá la aceptación o rechazo de la propuesta.
La planta, ubicada en Tarariras, cuenta con una infraestructura significativa y una historia productiva vinculada al desarrollo agroindustrial de la región. Desde el cierre de actividades de Calcar, su destino se ha mantenido en incertidumbre, despertando preocupación entre exempleados, productores y autoridades locales por el impacto económico y social.
Se conoce que NOFROCK proyecta continuar con la actividad que ha venido siendo sostenida también por los trabajadores, por lo que la noticia cayó muy bien en los trabajadores de Altrac.
La falta de oferentes alternativos también evidencia la complejidad del contexto económico actual y la necesidad de redefinir el modelo de desarrollo en zonas con fuerte tradición cooperativa.
La resolución judicial marcará un punto de inflexión para una marca: Calcar, que fue emblema del cooperativismo lácteo uruguayo. La expectativa ahora está puesta en si la operación permitirá reactivar la actividad industrial en el predio.


























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