Este lunes, a las 14.30 horas, se realiza en el Juzgado de Concurso de 1.º Turno de Montevideo el remate de la planta industrial de la ex Calcar en la ciudad de Tarariras. La instancia marca un punto de inflexión para los trabajadores, que atraviesan el proceso con una mezcla de expectativa, ansiedad y esperanza.
La venta judicial de las instalaciones representa para muchos el cierre de una etapa de dificultades que comenzó con la crisis de la cooperativa láctea y la posterior paralización de la planta. Tras años de inestabilidad laboral y lucha por preservar las fuentes de trabajo, los trabajadores aguardan este momento con una fuerte carga emocional.
«Vendrá una nueva etapa, seguramente una mejor para todos», expresó en redes sociales el trabajador Washington Marzat, referente del colectivo de empleados de la ex Calcar y uno de los voceros del grupo autogestionado Altrac. Su publicación sintetiza el sentimiento compartido por muchos de sus compañeros, que ven en este remate la posibilidad de que el predio vuelva a tener actividad productiva.
El proceso concursal que culmina hoy con el remate es el resultado de un largo camino judicial tras la caída de la histórica cooperativa láctea. En este contexto, Altrac ha mantenido activa la esperanza de reconvertir la planta en un nuevo proyecto que permita generar empleo y reactivar la economía de Tarariras y su zona de influencia.
El resultado de la subasta definirá los próximos pasos, tanto para los posibles inversores como para los trabajadores que han sostenido durante años el anhelo de volver a producir. La jornada de hoy podría marcar el comienzo de una etapa distinta para una comunidad profundamente ligada a la historia de la industria lechera en el departamento de Colonia.


























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