El Municipio de Carmelo recibió una propuesta técnica para la recuperación y puesta en valor de la Rambla de los Constituyentes y sus alrededores, un sector de alto valor urbano, patrimonial, paisajístico y social para la ciudad. El anteproyecto fue elaborado en forma honoraria por los arquitectos Sofía Martinchich, Manuel Rosas, María Teresa Rodríguez y Ramón Martinchich, quienes presentaron un conjunto de intervenciones destinadas a mejorar la infraestructura existente, ordenar los espacios públicos y jerarquizar una zona clave en la relación de Carmelo con su arroyo, su puerto y su historia.
La iniciativa, denominada “Anteproyecto de puesta en valor de la Rambla de los Constituyentes de Carmelo y alrededores”, plantea una intervención amplia, que no se limita a reparaciones puntuales, sino que propone una mirada integral sobre el lugar. El objetivo es recuperar sectores deteriorados, mejorar la accesibilidad, renovar el equipamiento urbano, fortalecer la iluminación, ordenar la vegetación y resignificar los elementos identitarios de la rambla.
Entre las primeras tareas previstas se encuentra la reparación de pavimentos de adoquines, con el propósito de detener el deterioro del contrapiso y recomponer los tramos faltantes. También se propone nivelar sectores donde conviven adoquinado y hormigón, de modo de mejorar la circulación peatonal y vehicular, además de preservar una materialidad asociada a la memoria urbana del paseo.
El anteproyecto contempla, asimismo, trabajos sobre los taludes ubicados junto al muro con la inscripción identificatoria de la rambla. Allí se plantea canalizar adecuadamente los desagües pluviales hacia el arroyo y retirar árboles cuyas raíces afectan la estabilidad del terreno, para sustituirlos por especies más apropiadas, con raíces profundas y contenidas. La propuesta busca atender los problemas existentes sin perder la presencia vegetal que caracteriza al paseo.
Otro de los puntos incluidos es la recuperación de las escaleras de acceso hacia el arroyo. Se prevé rehacer la escalera de hormigón más cercana al puente y reparar la ubicada hacia el sector del puerto. Estas obras permitirán mejorar la conexión entre la rambla alta y la rambla baja, reforzando el vínculo de los vecinos y visitantes con el borde del arroyo.
La pérgola del rosedal también forma parte de la intervención. El proyecto propone recomponerla con vigas de hormigón pretensado similares a las existentes e incorporar lingas de acero para conducir enredaderas de rosas. De esta manera, se busca recuperar un espacio de valor ornamental y simbólico, integrándolo nuevamente al recorrido paisajístico de la rambla.
La reparación de muros, pilastras, bancos y superficies revocadas constituye otro capítulo central. Se plantea hidrolavar, reparar y nivelar los sectores que se encuentren fuera de plomo, tanto sobre el arroyo como entre la Plaza de la Fuente y la vereda. También se intervendrá el muro con la inscripción de la Rambla de los Constituyentes, uno de los puntos identificatorios del lugar.
Además de las reparaciones, el anteproyecto incorpora nuevas obras. En materia de vegetación, se propone construir canteros de contención en taludes, plantar rosas trepadoras en el rosedal e incorporar especies que no compitan con los árboles existentes. También se prevé trasladar plantas ubicadas sobre calle San Martín para permitir la construcción de una vereda en el sector donde actualmente estacionan vehículos.
En cuanto a los pavimentos nuevos, la propuesta incluye la intervención del sector de la Fuente de las Tentaciones, donde se proyecta colocar adoquines en sentido circular, así como pavimentar con piedra partida otros sectores de la rambla alta. También se plantea construir la vereda sur de calle San Martín, desde Uruguay hasta Zorrilla de San Martín, una mejora que permitirá ordenar la circulación peatonal y aportar continuidad urbana al entorno.
El reloj de la rambla será otro de los elementos a recuperar. El anteproyecto propone reacondicionarlo y poner en valor su área circundante, con el fin de rescatarlo como referencia del paseo. A ello se suma la construcción de una rampa accesible para sillas de ruedas en el tramo final de calle Uruguay, lo que implicará sustituir una escalera precaria y mejorar las condiciones de accesibilidad hacia la rambla baja.
La parada de ómnibus existente también será objeto de revisión. La propuesta plantea reformarla o sustituirla por una estructura visualmente más permeable, con bancos y cartelería que informe los horarios del transporte. En la misma línea, se sugiere acondicionar el tramo de calle Zorrilla de San Martín, entre Wilson Ferreira y 12 de Febrero, para estacionamiento de ómnibus.
El proyecto incorpora, además, mejoras en la vereda arbolada del sector portuario. Sobre calle Wilson Ferreira, entre Zorrilla de San Martín y Carmen, se propone colocar farolas adosadas a la pared para iluminar el recorrido peatonal, respetando la presencia de los árboles. La iluminación aparece como uno de los ejes principales del anteproyecto: se prevé acondicionar las luminarias originales de la rambla alta, con lámparas cálidas y de similar potencia, y desarrollar una iluminación integral que contemple los caminos, las calles, los elementos significativos del entorno, las visuales nocturnas y los posibles usos culturales o feriales del espacio.
La cartelería tendrá también un papel relevante. Se plantea poner en valor el sector que identifica la creación de la rambla, incorporar señales internas para reconocer elementos como la Fuente de las Tentaciones y el reloj, sumar una cartelera cultural de eventos y colocar información indicativa sobre lugares cercanos. La propuesta incluye, además, tótems de información turística, con el fin de fortalecer el carácter del paseo como punto de referencia para visitantes.
En materia de equipamiento urbano, se prevé instalar nuevos bancos y papeleras diseñados específicamente para el lugar. La intervención se completaría con una pintura general de pilastras, muros, vigas y elementos metálicos, luego de definir una paleta de colores adecuada y consensuada. También se propone gestionar ante el Ministerio de Transporte y Obras Públicas el repintado del Puente Giratorio, una pieza patrimonial inseparable de la identidad carmelitana.
La puesta en valor de la Rambla de los Constituyentes apunta a mucho más que embellecer un paseo. Supone recuperar un espacio público estratégico, mejorar la calidad urbana, fortalecer el atractivo turístico, proteger elementos patrimoniales y ofrecer mejores condiciones de uso para vecinos y visitantes. La rambla es uno de los lugares donde Carmelo se reconoce a sí mismo: allí confluyen el paisaje, la historia, la vida cotidiana, el puerto, el arroyo y la memoria colectiva.
Con esta propuesta, el Municipio cuenta ahora con una hoja de ruta técnica para intervenir un sector que puede volver a ocupar un lugar central en la vida de la ciudad. La recuperación de la rambla no solo ordenará y mejorará su entorno inmediato, sino que también permitirá resignificar una zona de enorme potencial, capaz de aportar valor urbano, social, cultural, turístico y ambiental a todo Carmelo.




























Comentarios