Las proyecciones climáticas más recientes indican que el fenómeno de El Niño 2026-2027 podría alcanzar una intensidad sin precedentes desde el inicio de los registros sistemáticos, según un análisis publicado por MetSul Meteorología.
Los modelos estiman que la anomalía promedio de la temperatura superficial del mar en la región Niño 3.4, ubicada en el Pacífico ecuatorial central, podría llegar a 3,6 grados Celsius. Esa zona es utilizada internacionalmente como referencia para medir la intensidad del fenómeno.
De confirmarse la proyección, el episodio superaría en unos 0,8 grados el registro de El Niño 2015-2016, considerado hasta ahora el más intenso de la era moderna, con una anomalía aproximada de 2,75 grados.
El análisis señala que 667 simulaciones climáticas fueron consideradas y que el 80 % de los resultados centrales se ubicó por encima de los máximos históricos. Incluso los escenarios más conservadores se aproximaron al récord de 2015-2016.
MetSul atribuyó la rápida evolución del fenómeno a sucesivas ondas oceánicas de Kelvin, vientos persistentes del oeste y una gran reserva de agua cálida bajo la superficie del Pacífico. Actualmente, la región centro-oriental del océano presenta una anomalía cercana a dos grados, según el informe.
Un episodio de esta magnitud podría generar cambios importantes en las precipitaciones, las temperaturas y la circulación atmosférica mundial. Para el sur de Brasil, MetSul prevé lluvias superiores a lo normal, tormentas frecuentes y un mayor riesgo de inundaciones.
El informe advirtió, sin embargo, que las previsiones de largo plazo mantienen un margen de incertidumbre. La evolución final dependerá de los vientos tropicales, la circulación atmosférica y otros procesos internos del océano.


























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