El Ejército dejará de ocupar en forma permanente los barracones de Carmelo, donde funcionaba una unidad destinada a tareas de vigilancia y apoyo al control de la frontera. El personal militar regresará al Batallón de Colonia, desde donde continuarán saliendo las patrullas hacia la zona.
El cambio no implicará, según la información comunicada en el ámbito municipal, el abandono de los controles fronterizos. La diferencia será operativa: los efectivos ya no permanecerán alojados en Carmelo, sino que volverán a Colonia del Sacramento después de realizar sus recorridas e incursiones en el territorio.
El alcalde de Carmelo, Luis Pablo Parodi, informó en sesión que el predio tendrá un nuevo destino inmediato. Los barracones serán utilizados, en el corto plazo, como alojamiento vinculado al Plan Invierno, una medida orientada a dar respuesta habitacional durante los meses de mayor vulnerabilidad climática.
Parodi señaló además que el Ejército dejará un soldado en el lugar para cumplir funciones en la cocina de los barracones. De acuerdo con la comunicación recibida por el intendente Guillermo Rodríguez, la Intendencia prevé contratar, al menos en una primera etapa, una empresa de seguridad privada para custodiar las instalaciones.
La salida de la unidad militar abre una nueva etapa para un espacio que hasta ahora estaba asociado a la presencia permanente del Ejército en Carmelo. Aunque las tareas de patrullaje continuarán, el movimiento reorganiza la logística del control fronterizo y habilita el uso social del edificio en el marco de las políticas de asistencia invernal.

























Comentarios