El Banco República (BROU) se quedó con el predio de la bodega Irurtia en el remate judicial realizado sin base y a cargo del escritorio Borrazás Deambrosi. La adjudicación se concretó por una cifra cercana a los 750.000 dólares, en un proceso en el que la institución bancaria figuraba además como principal acreedor.
La operación marcó un nuevo capítulo para una firma con fuerte peso histórico y simbólico en Carmelo. La bodega Irurtia, vinculada desde sus orígenes a la inmigración europea y al trabajo familiar transmitido de generación en generación, forma parte de la identidad productiva y social de la zona desde comienzos del siglo XX.
El predio rematado comprende un conjunto de instalaciones destinadas a la actividad industrial y logística de la bodega. Según la información disponible, incluye construcciones de embotellado y expedición, piletas y destilería, cava, cobertizo, balanza, oficinas y entrepiso, además de depósito y talleres. En total, el área alcanza los 7.728 metros cuadrados.
El resultado del remate adquiere especial relevancia por lo que representa Irurtia para Carmelo, no solo por su trayectoria en la actividad vitivinícola, sino también por su condición de referencia local. La adjudicación al BROU, principal acreedor del proceso, deja ahora en manos del banco el destino de un inmueble que ocupa un lugar significativo en la historia económica y productiva de la ciudad.



























Comentarios