En un gesto simbólico que condensa tres décadas de reconocimiento y compromiso patrimonial, este lunes se presentó el sello conmemorativo por los 30 años de la designación del Barrio Histórico de Colonia del Sacramento como Patrimonio Mundial de la Humanidad por parte de la UNESCO. La ceremonia tuvo lugar en el Salón de Actos del Palacio de Gobierno Departamental, un escenario cargado de institucionalidad y memoria.
El acto fue encabezado por el intendente de Colonia, Guillermo A. Rodríguez, acompañado por la secretaria general Belén Rico Skerl, el vicepresidente del Correo Uruguayo, José Luis Pereyra, y el director José Hualde. Estuvieron presentes además directores de la Intendencia, ediles departamentales, autoridades militares, integrantes del Consejo Ejecutivo Honorario de conservación del Barrio Histórico y representantes de la Comisión, junto a invitados especiales y medios de comunicación.
Más que un sello: un símbolo de continuidad
El nuevo sello postal no es solo una pieza de filatelia; es, en palabras de sus impulsores, un acto de reconocimiento colectivo, una manera de subrayar la singularidad de Colonia y el sentido de pertenencia que despierta tanto en quienes la habitan como en quienes la visitan.
Desde su doble rol como arquitecto y representante institucional, José Luis Pereyra, vicepresidente del Correo, destacó la armonía con la que Colonia convive con su legado, sin quedar atrapada en él. “No es frecuente que un sitio patrimonial logre abrazar su pasado y proyectarse hacia el presente con esta naturalidad”, expresó. Subrayó además que esta designación no es un premio inerte, sino un desafío permanente que interpela a instituciones y ciudadanos a ejercer una responsabilidad compartida.
“Este sello es un homenaje, sí, pero también un llamado a cuidar, a preservar, a seguir siendo ejemplo”, concluyó Pereyra, subrayando que la imagen elegida para ilustrar el sello funcionará como embajadora gráfica de Colonia en el mundo.
Un antes y un después
El intendente Guillermo A. Rodríguez retomó ese espíritu de proyección histórica. “La declaratoria de la UNESCO marcó un antes y un después en la historia de Colonia”, sostuvo, recordando con énfasis que pertenecer al selecto grupo de Patrimonios Mundiales obliga a mirar más allá del orgullo. “Basta repasar la lista para entender la envergadura de lo que significa estar allí. No es un adorno institucional: es una brújula para el futuro”, señaló.
Rodríguez tuvo también palabras de reconocimiento para quienes impulsaron el proceso original de nominación, y aprovechó la ocasión para anunciar que se trabaja en la instalación de un nuevo centro de cercanía del Correo en Conchillas, que se sumará a los ya existentes en el departamento, reafirmando el compromiso con la descentralización de los servicios.
Un gesto, una huella
La ceremonia cerró con el descubrimiento de una gigantografía del sello y el matasellado del sobre de primer día de emisión, que marca oficialmente la puesta en circulación de esta nueva edición filatélica. Un gesto ceremonial, sí, pero también un acto de memoria activa.
Treinta años después de aquella declaración de la UNESCO, el Barrio Histórico de Colonia no solo mantiene su belleza intacta: la resignifica cada día, en cada esquina, en cada empedrado que aún vibra con los ecos del pasado. El sello conmemorativo no busca clausurar esa historia, sino mantenerla en movimiento.


























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