Una plaza puede ser apenas una plaza. O puede convertirse en cancha, punto de encuentro, lugar de cuidados, escenario para una feria, espacio cultural o sitio donde adolescentes encuentren algo tan simple —y a veces tan escaso— como un lugar propio. Sobre esa segunda posibilidad apunta un nuevo llamado de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), que ofrece financiamiento a los municipios para transformar espacios públicos pensando especialmente en infancias, adolescencias y juventudes.
La convocatoria está abierta a los 136 municipios del país y dispone de una bolsa total de 20 millones de pesos. Cada proyecto podrá recibir hasta un millón de pesos y deberá ejecutarse en un plazo máximo de 12 meses. Pero el programa no plantea solamente repartir dinero para hacer obras: detrás del llamado aparece una política más amplia, que busca utilizar el espacio público como herramienta de integración social, convivencia y construcción comunitaria.
En la práctica, las posibilidades son bastante amplias. Un municipio podría presentar desde la recuperación de una plaza o un parque hasta una cancha multifunción, un espacio cultural, un local municipal reconvertido para uso comunitario o mejoras de iluminación, accesibilidad y conectividad. También entran proyectos vinculados a espacios de cuidados y centros de estimulación temprana. Para adolescentes y jóvenes se contemplan lugares destinados al deporte, la formación, las reuniones, la recreación, espectáculos y fiestas locales.
La señal política está en los detalles. La OPP no quiere financiar grandes obras viales, compra de maquinaria ni gastos de funcionamiento. Tampoco alcanza con presentar una lista de materiales y pedir el dinero. El municipio debe explicar qué problema pretende resolver, quiénes utilizarán el espacio, qué organizaciones locales participarán y, especialmente, qué ocurrirá después de terminada la intervención. Entre los criterios de evaluación aparecen la participación de actores locales, la viabilidad y la sostenibilidad del proyecto.
Eso convierte al llamado en algo más cercano a una experiencia de gestión territorial que a un concurso de obras. Los proyectos seleccionados recibirán capacitación y acompañamiento técnico de la OPP, deberán trabajar junto a una organización o institución de la comunidad y podrán ajustar su propuesta antes de ejecutarla. El objetivo declarado es que los gobiernos municipales ganen también capacidad para diagnosticar problemas, diseñar soluciones y conducir procesos participativos.
Hay además una intención de distribuir los recursos territorialmente. La selección tendrá en cuenta departamento y población, y la convocatoria establece el apoyo de al menos dos proyectos en cada una de las cinco regiones en que fue dividido el país. Colonia integra la región 3 junto con San José, Florida, Flores y Durazno.
Los municipios tienen plazo hasta el 14 de setiembre de 2026 para manifestar interés. Luego llegará la evaluación y, para quienes sean seleccionados, el verdadero desafío: demostrar que un espacio público puede ser algo más que cemento, bancos o juegos, y transformarse en un lugar que la comunidad tenga razones para usar, cuidar y hacer suyo.

























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