El Gobierno ya prepara un plan de contingencia ante la posible llegada de un episodio intenso del fenómeno de El Niño, previsto para la primavera, con especial atención en la cuenca del río Uruguay y el litoral del país, donde especialistas y dirigentes advierten que podrían registrarse las mayores inundaciones.
El presidente Yamandú Orsi anunció que en agosto se presentarán protocolos de actuación elaborados junto a los Centros Coordinadores de Emergencias Departamentales (Cecoed) y el Sistema Nacional de Emergencias (Sinae). El objetivo es anticiparse a un escenario de lluvias extraordinarias que, según los pronósticos, comenzaría a sentirse entre setiembre y octubre.
Uno de los principales focos de preocupación es el comportamiento del río Uruguay, condicionado por las intensas precipitaciones previstas en el sur de Brasil. El senador Sebastián Da Silva advirtió -a El País- que el manejo de la represa de Salto Grande será clave para reducir el impacto aguas abajo. A su entender, ciudades como Salto, Paysandú y Fray Bentos figuran entre las más expuestas a desbordes, junto con otras localidades vinculadas a las cuencas del río Negro, Santa Lucía, Queguay, Daimán, Yí y Cebollatí.
El meteorólogo José Serra coincidió en que las lluvias sobre la cuenca alta del río Uruguay ya comienzan a generar presión sobre las represas. Explicó que, si Salto Grande debe abrir vertederos, aumentará el riesgo de inundaciones en el litoral. Además, señaló que las abundantes precipitaciones sobre la cuenca del Paraná agravan el escenario regional.
Serra agregó otro factor de incertidumbre: la combinación entre El Niño en el Pacífico y un enfriamiento del Atlántico Norte, fenómeno que podría intensificar las precipitaciones y potenciar los efectos sobre los principales cursos de agua del país.

























Comentarios