Por Miguel Guaraglia
La preparación ante fenómenos meteorológicos adversos, el estado de los desagües urbanos y las intervenciones necesarias en las zonas inundables forman parte de las principales preocupaciones de la Dirección de Obras de la Intendencia de Colonia.
Santos, quien también se desempeña como coordinador del Centro Coordinador de Emergencias Departamentales, explicó que la Intendencia trabaja junto con municipios, Bomberos, Policía, organismos de salud, empresas públicas y Fuerzas Armadas para revisar las capacidades de respuesta disponibles en cada localidad.
En Carmelo, los trabajos incluyen la limpieza de cañerías, la intervención en puntos de baja pendiente, la construcción de cordón cuneta y la instalación de nuevos sistemas de drenaje. Sin embargo, el jerarca advirtió que existen zonas consolidadas desde hace décadas que presentan dificultades estructurales.
En particular, señaló que el barrio Centenario es inundable y que las edificaciones y rellenos próximos al arroyo de las Vacas requieren una atención especial.
—La preocupación por los eventos climáticos extremos vuelve a instalarse. ¿Cómo se está preparando el departamento?
—Estamos trabajando desde hace semanas en la coordinación de todas las instituciones que integran el Centro Coordinador de Emergencias Departamentales. Queremos revisar capacidades, protocolos y recursos antes de que lleguen los eventos más importantes. La prevención es fundamental porque estos fenómenos pueden anunciarse, pero su intensidad nunca se conoce con certeza.
—¿Qué lugar ocupa Carmelo dentro de esa planificación?
—Carmelo es una ciudad que conocemos muy bien desde el punto de vista hidráulico. Sabemos cuáles son los puntos críticos y cuáles son las zonas que históricamente presentan dificultades cuando las lluvias son muy intensas. Eso nos permite trabajar con anticipación.
—¿Qué tareas concretas se están realizando en la ciudad?
—Estamos realizando nuevamente la limpieza y el destape de cañerías pluviales. Es un trabajo permanente porque las tuberías acumulan hojas, tierra, bolsas y distintos materiales que reducen la capacidad de escurrimiento. También se interviene en cunetas y desagües para mejorar el funcionamiento del sistema.
—¿Ese mantenimiento alcanza para resolver los problemas?
—No siempre. El mantenimiento ayuda mucho, pero hay sectores donde el problema es estructural y requiere obras de otra magnitud. En esos casos hablamos de inversiones importantes y proyectos mucho más complejos.
—¿Cuáles son hoy las principales necesidades de infraestructura en Carmelo?
—Hay proyectos vinculados al drenaje urbano que son muy importantes y muy costosos. Son obras que apuntan a mejorar el escurrimiento de las aguas y disminuir el impacto de las lluvias intensas, pero requieren una inversión que supera ampliamente las posibilidades de una intervención de mantenimiento.
—Uno de los puntos que siempre aparece es el barrio Centenario. ¿Cuál es la situación?
—El barrio Centenario es una zona naturalmente inundable. Esa es una realidad física que no cambia. Se pueden hacer obras para mejorar el comportamiento del sistema y disminuir los impactos, pero no eliminar completamente esa condición.
—¿Qué incidencia tienen las construcciones particulares sobre esa realidad?
—Mucha. En algunos casos se han realizado rellenos o construcciones muy próximas al arroyo de las Vacas y eso modifica el comportamiento natural del agua. Por eso es importante ordenar las intervenciones y respetar determinadas condiciones cuando se construye en esas zonas.
—¿Qué otras obras se vienen ejecutando en la ciudad?
—Seguimos avanzando con cordón cuneta, mejoras en el drenaje y distintas intervenciones que apuntan a optimizar la infraestructura urbana. Son trabajos que, muchas veces, no se ven tanto como una obra nueva, pero son fundamentales para el funcionamiento de la ciudad.
—Con el anuncio de un posible episodio fuerte de El Niño, ¿el departamento está mejor preparado que en años anteriores?
—Estamos trabajando para eso. La coordinación entre todas las instituciones, el conocimiento que tenemos de cada localidad y la planificación previa permiten responder de mejor manera. Después, cuando ocurre un fenómeno extremo, siempre habrá situaciones que resolver, pero llegar preparados hace una diferencia muy importante.
—¿Cuál es el principal desafío para Carmelo en los próximos años?
—Consolidar las obras de infraestructura hidráulica que la ciudad necesita. El mantenimiento seguirá siendo indispensable, pero hay proyectos de fondo que deberán concretarse para mejorar definitivamente el comportamiento del sistema de drenaje.

























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