El planteo realizado en la Junta Departamental de Colonia por el edil Martín Manitto (Partido Nacional) sobre el “robo de arena” en Playa Seré, en Carmelo, pone sobre la mesa un tema que trasciende la denuncia puntual y abre una discusión más amplia sobre ambiente, control territorial y uso de los bienes públicos.
La solicitud del edil consiste en comunicar la situación a la oficina departamental del Ministerio de Ambiente, al Municipio de Carmelo y a la Comisión de Ambiente de la Junta. Esa elección de destinatarios no parece casual. En lugar de ubicar el asunto de forma inmediata en el terreno penal, el planteo lo coloca primero en una dimensión institucional, ambiental y política. Es decir, no aparece presentado como una acusación cerrada con responsables identificados, sino como una señal de alerta que busca activar la atención de organismos públicos.
También es relevante observar lo que la solicitud no dice. No precisa fechas, no detalla el volumen de arena presuntamente retirado, no identifica autores ni menciona cuál habría sido el destino del material. Tampoco hace referencia a denuncias ante Fiscalía, Policía o Prefectura. Esos vacíos no invalidan el planteo, pero sí muestran que el tema está formulado, por ahora, más como advertencia pública que como denuncia con elementos concluyentes.
La cuestión de fondo, sin embargo, va más allá de quién extrae arena. También obliga a preguntarse quién la compra, para qué se utiliza y por qué esa parte de la cadena casi nunca ocupa el centro de la discusión. La arena no se retira de una playa por azar: suele tener un destino vinculado a rellenos, obras o usos privados. Sin demanda, el problema no se sostiene.
Por eso, el caso puede leerse desde varias dimensiones a la vez. Tiene una arista policial, porque se habla de una extracción irregular; una ambiental, porque la arena forma parte del equilibrio de la costa; y una social, porque expone una relación con el borde costero en la que un bien común puede ser visto como recurso disponible.
Ahí está el verdadero centro del tema: no sólo en el hecho denunciado, sino en lo que revela sobre controles, naturalización de prácticas y valor colectivo de la costa.


























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