La jornada tuvo música, una torta sobre una mesa larga y un movimiento poco habitual en los patios de todos los días. En la Escuela 92 Plácido Laguna, de Carmelo, no era una jornada de clase más: la institución celebró sus 99 años y abrió sus puertas para reunir a quienes la transitaron en distintos momentos de su historia.
Según informó la propia escuela en su cuenta oficial de Facebook, del festejo participaron exalumnos, exdocentes e inspectoras, que se sumaron a la actividad junto a la comunidad educativa actual. La escena tuvo algo de ceremonia y algo de reencuentro: personas que volvieron a un edificio conocido, voces que se mezclaron entre saludos y recuerdos, y una celebración organizada alrededor de una fecha que, en una escuela pública, también marca el paso de varias generaciones.
Durante la jornada hubo música, se compartió una torta y se abrió espacio para las conversaciones sobre otros años, otras aulas y otros recreos. La publicación de la escuela resumió ese momento como una instancia de encuentro entre quienes formaron parte de la institución y quienes hoy la sostienen en su funcionamiento cotidiano.
La Escuela 92 llegó así a su aniversario número 99 con una celebración centrada en la memoria de su comunidad. En ciudades como Carmelo, donde la escuela pública ocupa un lugar estable en la vida barrial, un cumpleaños institucional no se limita a una fecha en el calendario: también funciona como punto de reunión entre trayectorias distintas que coinciden en un mismo origen.
El festejo dejó, además, una marca de continuidad. A un año del centenario, la escuela eligió celebrar con quienes estuvieron antes y con quienes están ahora. En esa suma de nombres, presencias y recuerdos, la institución volvió a poner en escena algo que en las escuelas suele permanecer fuera de las fotos: el tiempo.


























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