El departamento de Colonia atraviesa una transformación demográfica que marcará su rumbo en las próximas décadas. Así lo indican las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística (INE), actualizadas a partir del Censo 2023 y con horizonte hasta 2045 para los departamentos. Los datos muestran un leve retroceso poblacional, acompañado por un marcado proceso de envejecimiento.
Según las proyecciones del INE, Colonia pasará de 136.092 habitantes en 2024 a 134.565 en 2045. Es decir, perderá 1.527 personas, lo que representa una disminución del 1,1%. Aunque el descenso es moderado, se inscribe dentro de un patrón común a la mayoría de los departamentos del interior del país, a excepción de zonas como Canelones y Maldonado, que siguen captando población mediante la migración interna.
El estudio establece que el peso relativo de Colonia sobre el total del país se mantendrá estable: 3,9% tanto en 2024 como en 2045. No obstante, los cambios se evidencian con mayor nitidez en la estructura por edades. Para el año 2045, se prevé que el 24,4% de la población coloniense tendrá 65 años o más, frente al 18,0% registrado en 2024. A su vez, la proporción de personas menores de 15 años disminuirá del 17,4% al 13,5%. La franja de edad laboral, entre 15 y 64 años, también verá una leve reducción, del 64,6% al 62,1%.
Este envejecimiento responde a dos procesos paralelos: una fecundidad en descenso y una mayor esperanza de vida. En el quinquenio 2019–2023, Colonia ya presentaba una Tasa Global de Fecundidad inferior al promedio nacional, y se estima que continuará esa tendencia hasta 2045, aunque de forma más atenuada. Al mismo tiempo, la proyección indica que persistirá una mortalidad relativamente baja en el departamento, aunque sin escapar al patrón general de Uruguay: un crecimiento natural negativo, es decir, con más defunciones que nacimientos.
A pesar de su estabilidad relativa, Colonia no logra atraer flujos significativos de migración interna. Esta falta de dinamismo migratorio impacta directamente en su estancamiento poblacional. Según el modelo multirregional del INE, la migración interna será el componente que más incida en las diferencias departamentales de crecimiento, y Colonia no figura entre los principales destinos del país.
El informe también advierte sobre los desafíos que implica esta transformación etaria. Un cuarto de la población coloniense será mayor de 65 años en 2045, lo que demandará una reorganización de las políticas públicas, desde el sistema de salud y la infraestructura urbana hasta la planificación educativa y la sostenibilidad fiscal. El descenso del peso de los menores y la población en edad laboral también implicará un aumento en la relación de dependencia demográfica.
Colonia se encamina, así, a ser un departamento con menos nacimientos, más personas mayores y una población estancada en términos cuantitativos. Este escenario exige pensar estrategias de desarrollo que atiendan las nuevas realidades sociales y económicas que ya comienzan a delinearse.



























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