La Universidad de la República (Udelar), la principal institución pública de educación superior en Uruguay, viene fortaleciendo su presencia en el interior del país a través de iniciativas innovadoras. Una de ellas es el Laboratorio Transdisciplinario de Etnografía Experimental (Labtee), que desarrolla proyectos colaborativos en la región Suroeste, con un enfoque que combina investigación, docencia y trabajo con comunidades locales.
El Labtee, fundado en 2012 en la Facultad de Información y Comunicación (FIC), propone una forma diferente de investigar: en vez de observar desde afuera, construye conocimiento junto a los habitantes de los territorios, a través de cartografías colaborativas que reflejan memorias, prácticas culturales, afectos y modos de vida.
Fray Bentos y Mercedes, puntos clave del trabajo en el litoral
En Fray Bentos, el laboratorio desarrolla una “cartografía del candombe”, una iniciativa que busca registrar experiencias vinculadas a esta manifestación cultural, entendida como forma de habitar y construir comunidad. En Mercedes, trabaja con la Comisión Memoria y Justicia de Soriano para acompañar la transformación de un predio de la rambla en un Espacio Memoria, reconstruyendo historias colectivas desde una metodología participativa.
Además, en coordinación con el Centro Universitario Regional Litoral Norte, se proyecta una experiencia educativa que integra psicología y fotografía como herramientas de diálogo con la comunidad.
Crece la presencia universitaria en el Suroeste
La reciente creación de la Región Suroeste de la Udelar abrió nuevas oportunidades de articulación territorial. El Labtee, que hasta ahora operaba desde Montevideo, comienza a consolidar su presencia en el interior. “Muchos procesos surgieron de búsquedas personales que encontraron eco en este espacio colectivo”, explica Florencia Costa, integrante del equipo que impulsa el laboratorio en el litoral.
Robert Urgoite, psicólogo e investigador en Fray Bentos, destaca que el enfoque del Labtee parte de una idea central: el conocimiento no es propiedad exclusiva de la academia, sino que emerge también de los saberes locales. Las cartografías que producen no son mapas convencionales, sino registros colectivos de experiencias y emociones que configuran los territorios.
Una nueva etapa en clave comunitaria
La reciente realización de un «Café Científico» en Mercedes marcó el inicio de una etapa más visible del trabajo en el Suroeste. A futuro, el laboratorio busca ampliar sus actividades de formación permanente, abrir espacios de participación para estudiantes y fortalecer los vínculos con actores locales.
Más que un grupo de investigación, el Labtee es una comunidad en movimiento, que pone en diálogo la universidad y el territorio para construir —con otros— una mirada compartida sobre el presente.



























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