El futuro del edificio abandonado volvió a ingresar en una etapa de definición. El director nacional de Turismo, Cristian Pos, confirmó en entrevista con Canal 3, que existe una iniciativa privada para el predio, presentada a fines del año pasado por un grupo empresarial.
Según explicó Pos, la propuesta está vinculada a una licencia de casino y contiene determinadas condiciones. Por ese motivo, el planteo fue remitido al Ministerio de Economía y Finanzas, ya que la Dirección de Casinos debe expedirse a través de esa cartera.
El jerarca señaló que, una vez que exista una respuesta oficial, el privado deberá evaluar si las condiciones resultan viables para su negocio. Esa definición marcará el siguiente paso.
La confirmación pública del director nacional de Turismo ratifica una información que ya había sido señalada por fuentes del Ministerio a Carmelo Portal: el gobierno analiza una oferta privada, aunque los detalles no fueron divulgados porque el proceso fue considerado información reservada.
Ese punto es central para entender la situación actual. No se trata, hasta ahora, de una licitación abierta con competencia entre interesados, sino de una negociación directa a partir de una iniciativa privada. La reserva de información limita el conocimiento público sobre quién es el proponente, qué inversión plantea, qué destino prevé para el edificio y qué condiciones solicita al Estado.
Pos también confirmó un segundo camino. Si la propuesta privada no prospera, el Ministerio de Turismo tiene preparado un pliego de venta “sin condiciones” del predio. Esa frase modifica el escenario, porque abre la posibilidad de que el inmueble pase a manos privadas sin exigencias previas sobre su destino, uso turístico, preservación edilicia o integración urbana.
La dimensión de lo dicho por el Ministerio está en que el Estado ya no presenta el edificio solo como un problema de mantenimiento, sino como un bien que debe salir de la situación actual mediante dos alternativas: acuerdo con el privado que presentó la iniciativa o venta del predio.
El diagnóstico oficial es que el inmueble lleva entre cinco y seis años de abandono. Pos recordó que, desde abril, el Ministerio mantuvo contactos con Udelar, UTEC, UTU, el Municipio y la Intendencia para buscar salidas institucionales, pero esas alternativas no prosperaron.
Lo nuevo es la confirmación de que la opción privada está activa y depende de una respuesta vinculada al área de casinos. Lo que se reafirma es que el Ministerio no prevé mantener el bien en el estado actual ni extender la búsqueda de soluciones públicas por un período prolongado.
El elemento más relevante para la comunidad es el alcance de una eventual venta sin condiciones. En ese caso, el futuro del edificio dejaría de depender de un proyecto público o de un destino definido previamente por el Estado. Pasaría a depender del comprador y de las normas generales aplicables al predio.
La situación queda así en una instancia de espera. Primero deberá responder el Ministerio de Economía y Finanzas sobre el componente vinculado a casino. Luego el privado decidirá si mantiene su interés. Si esa vía fracasa, el Ministerio de Turismo avanzará con la venta del inmueble.
Para Carmelo, el tema no se reduce al estado de un edificio abandonado. También involucra el uso futuro de un bien relevante, el grado de información pública sobre la negociación en curso y el tipo de condiciones


























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