El viernes no fue un día cualquiera en Florencio Sánchez. No hubo inauguraciones rimbombantes ni cintas para cortar, pero sí algo más silencioso y decisivo: seis familias recibieron el respaldo necesario para volver a mirar su casa con otros ojos. Se entregaron los préstamos del Programa de Rehabilitación Urbana, una herramienta que desde hace más de una década viene transformando hogares en todo el departamento.
El programa, vigente desde 2011 gracias al convenio entre la Intendencia de Colonia y el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial, alcanzó con esta entrega los 1004 préstamos otorgados. Seis de ellos corresponden ahora a Florencio Sánchez, donde la mejora de una vivienda es también una forma de fortalecer el entramado urbano y social.
El plan está diseñado para refacciones interiores, con préstamos sin intereses, pagaderos en 60 cuotas, y contempla además un subsidio del 30% para obras en fachadas y frentes. Pueden acceder propietarios, inquilinos y promitentes compradores: una apertura que explica, en parte, su alcance sostenido a lo largo del tiempo.
Una política que se repite porque funciona
Durante la presentación, la alcaldesa María del Luján Sánchez dio la bienvenida al intendente interino Gardiol y a la directora de Vivienda de la Intendencia. Habló con la naturalidad de quien conoce de cerca la realidad de su comunidad y subrayó lo que no siempre aparece en los balances: la alegría concreta de que vecinas y vecinos puedan mejorar sus casas. Dijo, además, que los buenos resultados del programa abren la puerta a que la experiencia se replique en el futuro.
Luego tomó la palabra la directora de Vivienda, María Inés Urrutia. Recordó que el programa ya benefició a más de mil familias en el departamento y que se encuentra transitando su tercera ronda, desplegada en distintos puntos de Colonia. Explicó con claridad el funcionamiento del plan: los fondos provienen del Ministerio, mientras que la Intendencia aporta equipos técnicos, profesionales y la logística necesaria para hacerlo posible.
El monto máximo del préstamo es de $125.000, destinado a refacciones interiores, y quienes acceden pueden, una vez cumplido el crédito, mejorar el frente de su vivienda con un subsidio que no requiere devolución. En esta oportunidad, las seis familias beneficiarias ya cuentan con el cheque que les permitirá iniciar las obras acompañadas por profesionales de la comuna.
Pequeños montos, grandes cambios
El cierre estuvo a cargo del intendente interino Gardiol, quien no ocultó su entusiasmo. Definió al programa como “espectacular”, felicitó a las familias y recordó su etapa como director de Vivienda, cuando conoció de primera mano el impacto de este tipo de políticas. Subrayó que se trata de un crédito accesible, sin intereses, y destacó el valor del subsidio para fachadas, que permite completar la mejora sin generar nuevas cargas económicas.
Pidió, además, defender el programa y reforzar sus partidas, recordando que se trata de recursos que surgen del aporte de toda la comunidad. Transmitió el saludo del intendente de Colonia, Guillermo Rodríguez, y reafirmó la voluntad de seguir impulsando iniciativas que, con montos modestos, ofrecen soluciones reales a problemas cotidianos.
En Florencio Sánchez, el viernes terminó con papeles firmados y cheques entregados. Pero, sobre todo, con algo menos visible: la certeza de que una casa que se arregla también ordena la vida que sucede puertas adentro. Y que, a veces, la política pública empieza en una pared que deja de rajarse o en un techo que ya no filtra.



























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