La Reserva de Fauna de Carmelo se encuentra bajo una tormenta institucional y social. Un incendio de presunto origen intencional, la fuga de animales, la muerte de ejemplares y una denuncia por maltrato animal han revelado no solo falencias en la infraestructura, sino también una nebulosa en torno a quién ejerce la gestión real del predio.
Tras una reunión de trabajo, convocada por el Municipio con la presidenta de la Reserva, Alicia Espíndola, el alcalde Luis Pablo Parodi accedió a dialogar esta mañana en Radiolugares. En esta entrevista reconoce vacíos, explica los límites de la actuación municipal, entre otros temas.
¿Cuál fue el motivo principal de la reunión con la presidenta de la Comisión de la Reserva?
Queríamos entender la situación actual de la Reserva de Fauna. Alicia Espíndola nos dio su versión, aunque sin documentación. Nos dijo que tienen diez días para presentar los descargos por la denuncia que recibieron.
¿Qué les dijo concretamente sobre la denuncia por maltrato?
Que se trata de una sola denuncia por parte del Instituto de Bienestar Animal. Pero no entró en detalles. Ni nosotros ni ella teníamos el contenido exacto del expediente en ese momento.
¿No se le consultó por la gravedad de esa denuncia o sobre las condiciones del predio?
No. Ella no tenía consigo la documentación y nosotros no quisimos especular. Esperamos que los organismos correspondientes (Ministerio de Ambiente, Ministerio de Ganadería) determinen responsabilidades.
¿Hoy quién gestiona realmente la Reserva?
Formalmente, la responsable es la Comisión de la Reserva. Pero sabemos que ADECO ha tenido participación directa. Eso sí, el comodato del predio está vencido desde 2019. Y eso es un problema.
¿No es relevante para el municipio saber quién va a manejar los fondos si se otorga ayuda?
Claro que sí. Por eso planteamos que primero debe resolverse el comodato. Sin eso, no hay claridad sobre la gestión, ni podemos actuar como municipio. Es fundamental saber quién tiene la administración legal antes de ayudar.
¿Se habló de la compra del ñandú sin documentación y del ingreso irregular del ejemplar?
No. Alicia no hizo referencia a ese tema. Dijo que la única denuncia formal es por maltrato animal.
¿No se le preguntó sobre esa compra ni sobre otras posibles irregularidades?
No. Entendemos que esas situaciones están siendo investigadas por las autoridades competentes. Nosotros no somos parte del proceso judicial ni de la inspección técnica.
¿Qué saben de las exigencias de Bienestar Animal? Se dice que la Reserva incumple casi todos los requisitos.
Lo que mencionó Alicia es que se exige un doble cercado. No tenemos el detalle técnico del resto de las observaciones, pero sí sabemos que hay muchos puntos a corregir.
¿Se planteó que esas exigencias ya existían antes del incendio y no se cumplían?
No se trató ese aspecto específicamente. Pero sí quedó claro que, sin predio legalmente concedido, no se pueden ejecutar obras. Y sin obras, tampoco se cumple lo exigido. Es un círculo difícil.
¿A qué se compromete hoy el municipio frente a esta crisis?
Acompañar gestiones ante ministerios, facilitar contactos y, si corresponde, evaluar algún tipo de apoyo futuro. Pero hoy no tenemos la base jurídica para intervenir.
¿No deberían haber exigido conocer el contenido de la denuncia antes de comprometerse?
Quizás sí. Pero también entendemos que el proceso está en curso. Nos interesa la Reserva como patrimonio del pueblo, pero no podemos actuar fuera de marco legal ni sin información confirmada.
¿Cuál es el próximo paso?
Que la Comisión resuelva el comodato. Luego, que se presenten los descargos ante el INBA. En paralelo, nosotros acompañaremos a la presidenta en reuniones con autoridades para buscar soluciones.
¿La Reserva tiene futuro?
Creemos que sí, pero necesita ordenarse. No se puede gestionar con acuerdos informales ni con el comodato vencido. Hay que poner todo en regla. Porque más allá de la institución que lo administre, es un lugar que le pertenece a toda la comunidad.


























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