La Unidad Nacional de Seguridad Vial (Unasev) dio un paso decisivo en la implementación del sistema de libreta de conducir por puntos, una de las transformaciones más relevantes en materia de tránsito y convivencia vial en Uruguay en las últimas décadas. Esta semana, el directorio de la Unasev aprobó por unanimidad el decreto que reglamenta su funcionamiento y detalla cuántos puntos se restarán ante cada tipo de infracción. Se espera que el sistema entre en vigor durante el primer semestre de 2026.
Con esta decisión, Uruguay se acerca a un modelo que ya funciona en varios países del mundo, donde el permiso de conducir no se pierde por una única infracción, sino por la acumulación de faltas que reflejan un comportamiento de riesgo persistente.
¿Cómo funcionará?
Cada conductor comenzará con 8 puntos en su licencia de conducir. Si mantiene una buena conducta al volante —es decir, si no comete infracciones durante un determinado período— podrá acceder a bonificaciones: primero a 12 puntos, luego a 14 y hasta alcanzar un máximo de 15 puntos como reconocimiento a su historial limpio.
En cambio, quienes acumulen infracciones verán cómo sus puntos disminuyen. Y si se comete una falta muy grave, podrán perder todos los puntos de una sola vez, lo que implicará la pérdida de la libreta y la obligatoriedad de realizar un curso de actualización normativa y de manejo para volver a obtenerla.
El presidente de la Unasev, Marcelo Metediera, explicó que el sistema se basa en un principio sencillo pero profundo: “premios y castigos”. Quienes cumplen con las normas serán reconocidos. Quienes no, deberán asumir las consecuencias y reeducarse.
“Queremos premiar a los conductores que hacen bien las cosas, y corregir a quienes las hacen mal”, dijo Metediera.
¿Qué se viene?
Tras la aprobación del decreto por parte de la Unasev, el documento pasará ahora al área jurídica de Presidencia para su revisión. Luego, deberá ser firmado por los ministros correspondientes y por el presidente de la República, Yamandú Orsi.
Aunque todavía no se hizo público el texto completo, se adelantó que cada infracción tendrá asignada una pérdida específica de puntos, y que el sistema apunta a un cambio de fondo: más que castigar, busca educar, y contribuir a una cultura vial más responsable.
La Unasev estima que el nuevo sistema comenzará a regir en el primer semestre de 2026, por lo que durante 2025 se trabajará en campañas de información pública, formación de funcionarios y adecuaciones administrativas.
Un cambio cultural, no solo normativo
Más allá de la mecánica de puntos, el sistema pone en el centro una idea fundamental: conducir es una responsabilidad social. No se trata solo de tener un documento habilitante, sino de sostenerlo con conductas que respeten la vida propia y la de los demás. En ese sentido, el nuevo régimen no busca castigar al infractor ocasional, sino identificar y corregir hábitos de conducción peligrosos o sistemáticos.
El modelo plantea un cambio cultural de largo aliento, en el que la conducción se entienda como un derecho que debe cuidarse, y donde la reincidencia no sea invisible. El curso obligatorio para quienes pierdan todos los puntos será una herramienta pedagógica clave para fomentar ese proceso de corrección y conciencia.
Próximos pasos
Mientras se espera la promulgación definitiva del decreto y su publicación oficial, los equipos técnicos ya trabajan en la reglamentación complementaria, los mecanismos de fiscalización digital y la coordinación con las intendencias, que serán responsables de la operativa diaria.
Uruguay se encamina así a un sistema que no solo regula, sino que también educa, premia y transforma. Una apuesta a largo plazo para que la convivencia vial sea más segura, justa y consciente.


























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