La ciudad volverá a escuchar un sonido antiguo, casi primitivo, que no pide permiso y avanza. Este martes 6 de enero, cuando el calor empiece a ceder y las sombras se alarguen sobre el asfalto, San Baltasar tomará las calles de Carmelo en un festejo que mezcla devoción, cultura popular y memoria afro.
A las 21 horas, el desfile partirá desde la Casa de la Cultura, avanzará por 19 de Abril y desembocará en la Plaza Independencia. No será solo un recorrido: será una procesión laica, rítmica, colectiva. El tambor —chico, repique y piano— marcará el pulso de una ciudad que, por una noche, deja de mirar y empieza a caminar detrás del sonido.
San Baltasar, el rey negro, es celebración y resistencia. Su figura atraviesa generaciones y territorios, y en cada golpe de tambor reaparece una historia que no siempre fue contada en voz alta. El candombe no irrumpe: se instala. Ocupa el espacio público, lo resignifica y lo vuelve escenario.
El festejo cuenta con el apoyo del Municipio de Carmelo, junto a la Agrupación de Carnavaleros, la Dirección de Cultura, la Casa de la Cultura, la Unidad Pymes de la Intendencia de Colonia y el Paseo de Compras, en una articulación que cruza lo institucional con lo popular, lo organizado con lo espontáneo.
No hay butacas ni escenario elevado. Hay calle. Hay vecinos en las veredas, celulares en pausa, niños que siguen el ritmo sin saber todavía por qué. Hay una ciudad que se reconoce en el sonido y se deja llevar.
San Baltazar no se explica: se escucha. Y cuando el desfile llegue a la plaza, Carmelo habrá sido, por unas horas, otra cosa. Más antigua. Más viva.


























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