La relación entre Uruguay y China no se anuncia como un giro ni como un golpe de efecto. Avanza, más bien, por acumulación. Así la describió el presidente Yamandú Orsi al referirse al vínculo bilateral: un edificio que crece acuerdo tras acuerdo, visita tras visita, en una lógica de continuidad que atraviesa a los distintos gobiernos uruguayos.
En una entrevista concedida a la agencia china Xinhua, el mandatario situó esa relación en un terreno de consensos internos y de principios compartidos. Uruguay, dijo, mantiene una política de Estado hacia China, basada en el respeto mutuo y en la búsqueda de puntos de encuentro, aun entre países con historias, escalas y culturas diferentes.
La visita oficial que comienza este domingo 1.º, sostuvo Orsi, se inscribe en ese proceso. No como un punto de partida, sino como un nuevo tramo de una relación que, según remarcó, “siempre da pasos hacia adelante”. La metáfora volvió una y otra vez: no hay bloques que se colocan de una vez, sino piezas que se suman con el tiempo.
Complementariedad económica y energía como horizonte
El presidente subrayó el alto grado de complementariedad entre las economías de Uruguay y China. Los flujos comerciales —con la carne y los cereales uruguayos como ejes de exportación y los productos tecnológicos chinos con fuerte presencia en el mercado local— reflejan, a su juicio, beneficios mutuos para ambos pueblos.
En ese marco, la energía ocupó un lugar central. Orsi recordó que Uruguay transformó su matriz energética hasta alcanzar cerca del 98% de generación renovable y planteó que el próximo desafío está en la expansión de la energía fotovoltaica. China, señaló, se encuentra a la vanguardia tecnológica en ese sector, un terreno que despierta interés estratégico para el desarrollo productivo uruguayo.
Multilateralismo y agenda global
La agenda bilateral se proyecta también sobre el escenario internacional. Orsi valoró las cuatro iniciativas globales impulsadas por el presidente chino Xi Jinping, con quien mantendrá un encuentro el martes 3 en Beijing. Las definió como pilares para pensar un orden global distinto, en un momento en el que —advirtió— la gobernanza mundial necesita ser repensada.
Ese mensaje dialoga con el rol que asumirá Uruguay en 2026, cuando ejerza la presidencia del Grupo de los 77 más China, además de las presidencias pro tempore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños y el Mercado Común del Sur. Desde esas plataformas, anticipó, el país defenderá el multilateralismo, la integración regional y el fortalecimiento de los intercambios entre pueblos.
Tecnología, deporte y vínculos humanos
Orsi recordó sus visitas previas a China como intendente de Canelones y el impacto que le produjo el desarrollo tecnológico del país asiático. La innovación, afirmó, es una de las claves para el futuro de Uruguay. También destacó la cooperación deportiva, con programas de entrenamiento que han permitido a atletas uruguayos formarse en China.
Al cierre de la entrevista, el presidente extendió un saludo al pueblo chino con motivo del Año Nuevo. En un contexto internacional marcado por tensiones, el mensaje fue coherente con el tono general de su intervención: el deseo de paz y de acuerdos como base de las relaciones entre países y personas.


























Comentarios