El presidente del Banco Central del Uruguay (BCU), Guillermo Tolosa, instó a “replantear la relación de los uruguayos con el peso” durante una conferencia organizada por Somos Uruguay. El economista presentó una agenda de medidas destinadas a promover la fijación de precios y el ahorro en moneda nacional, en un contexto de baja inflación y estabilidad macroeconómica.
Un nuevo escenario monetario
Tolosa destacó que Uruguay consolidó un régimen de metas de inflación que, según dijo, “maduró y se consolidó en torno a la meta”. Afirmó que se trata de un “hito histórico”, respaldado por un compromiso gubernamental amplio y por legislación que incluye una ley de presupuesto basada en proyecciones inflacionarias alineadas con los objetivos del BCU.
El jerarca subrayó que el país cuenta con fundamentos económicos sólidos: equilibrio de las cuentas externas, alto nivel de reservas, el riesgo país más bajo de América del Sur y una inserción internacional diversificada.
“Uruguay ha ido tejiendo ladrillo a ladrillo una fortaleza invisible, pero robusta, capaz de resistir los embates del mundo exterior”, expresó.
Medidas en marcha y propuestas
Entre las medidas ya aplicadas mencionó mayores exigencias de capital a bancos que otorguen préstamos en dólares a empresas no transables, la eliminación de incentivos fiscales a inversiones en el exterior y mecanismos para que las cuentas en pesos ofrezcan rentabilidad.
En evaluación, enumeró:
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Requerir consentimiento expreso para abrir cuentas en dólares, advirtiendo sobre los riesgos de pérdida de poder adquisitivo.
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Establecer precios duales en dólares y pesos para inmuebles y vehículos.
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Redefinir encajes bancarios para favorecer el uso de la moneda nacional.
Riesgos de la dolarización del ahorro
Tolosa advirtió sobre las consecuencias de la preferencia por el dólar en el sistema financiero local. Recordó que alrededor del 70 % de los depósitos bancarios en Uruguay están en dólares, y que la cifra asciende a entre 80 % y 90 % si se incluyen los depósitos globales.
“Las consecuencias de estas decisiones son negativas. Si en enero de 2022 ahorré 10.000 dólares, al año siguiente había perdido 50.000 pesos de poder adquisitivo, sin haber tocado el dinero”, ejemplificó.
También subrayó que, en el largo plazo, los depósitos en dólares no acompañan el aumento de valor de los bienes que se comercializan en esa moneda, como la vivienda. “Invertir en dólares en este contexto es una especie de timba donde uno puede ganar o perder en el corto plazo”, dijo.
Revalorar la moneda nacional
Tolosa cerró su intervención con un llamado a resignificar el peso uruguayo como símbolo de madurez y estabilidad.
“Estamos orgullosos de nuestras carnes, nuestras playas, pero sistemáticamente ninguneamos al peso uruguayo, que es el mejor reflejo de lo que somos como sociedad. Dejemos de hacerlo y pongamos al peso en el lugar que se merece”, concluyó.



























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