El presidente de la Comisión Coordinadora del Interior de la Udelar, Rodney Colina, advierte que si bien se avanza en infraestructura y carreras, la creación de un centro universitario regional en Colonia llevará un proceso prolongado. La instalación de una sede operativa podría concretarse en dos años, pero la gobernanza plena es aún un horizonte lejano.
La Universidad de la República inició en 2025 su despliegue académico en la región suroeste con la apertura de tres carreras en los departamentos de Colonia y Soriano. En entrevista con la Unidad de Comunicación de la Universidad, Rodney Colina —presidente de la Comisión Coordinadora del Interior (CCI)— explicó los avances logrados y los desafíos por delante. El foco está puesto en una doble temporalidad: la instalación edilicia y operativa en el corto plazo, y la consolidación institucional en el largo plazo.
Una sede en Colonia: obras previstas en dos años
Uno de los avances más significativos es la adquisición, por parte de la Intendencia de Colonia, de un predio perteneciente a la ex fábrica Sudamtex, con 5.000 metros cuadrados totales y 1.000 construidos. Según Colina, la propiedad donada a la Universidad ya proyecta su refacción para convertirla en sede académica.
“Vamos a refaccionar ese edificio para poder funcionar ahí. En dos años tendría que estar pronto”, indicó. La sede permitirá dejar atrás la situación actual, en la que la Udelar depende de espacios cedidos por UTU y el Instituto de Alta Especialización (IAE) para dictar clases.
El Cenur del Suroeste: horizonte a más de una década
Sin embargo, el desarrollo de una estructura universitaria completa —con autonomía de gestión y representación— se proyecta a una escala distinta. Consultado sobre la posibilidad de crear un nuevo Centro Universitario Regional (Cenur) en Colonia, Colina fue claro: no será en el corto plazo.
“No visualizo que podamos generar el Cenur del Suroeste en dos o tres años. Probablemente sea un proceso de generación de capas de radicación, de estructura edilicia, de funcionarios TAS (personal técnico, administrativo y de servicio que no pertenece al ámbito docente), para poder generar una gobernanza”, afirmó. Y recordó que el Cenur del Noreste se logró “varias decenas de años después” de que existieran sedes académicas en esa región.
El proceso requiere la radicación efectiva de docentes e investigadores, la consolidación de carreras en distintas áreas del conocimiento y la conformación de claustros universitarios que habiliten el autogobierno, tal como lo establece la Ley Orgánica.
Desafíos adicionales: equilibrios regionales y presupuesto
Además del factor temporal, Colina advirtió sobre otro desafío: evitar desequilibrios entre Colonia y Mercedes. Señaló que el temor a una asimetría ya se vivió en el pasado con Salto y Paysandú, cuando el crecimiento de una sede afectó el desarrollo de la otra.
La concreción de nuevos ciclos iniciales optativos (CIO) y la creación de estructura TAS dependen del presupuesto quinquenal. “No contamos con fondos suficientes para todo lo que queremos desarrollar. Estamos hablando de números infinitamente menores de los que hubo en el 2010”, reconoció el jerarca.
Avance sostenido, consolidación a largo plazo
Los dichos de Colina trazan con precisión un mapa temporal: la Udelar avanza en Colonia con decisión, pero sin promesas inmediatas de institucionalización plena. La sede operativa podría estar lista en 2027; el Centro Universitario Regional, con gobernanza académica y representación interna, es aún una aspiración de mediano o largo plazo.
El desarrollo universitario en el suroeste —como ocurrió en otras regiones del país— requerirá tiempo, recursos y persistencia para alcanzar el nivel de estructuración que hoy tienen los Cenur ya consolidados.



























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