Por Miguel Guaraglia
El nuevo Municipio de Carmelo enfrenta desde el inicio de su gestión uno de sus desafíos más urgentes: la recolección de residuos. En diálogo con el concejal nacionalista Luis López, éste explica las dificultades heredadas, el conflicto con los funcionarios y la estrategia que el nuevo gobierno local busca implementar para evitar un colapso sanitario.
¿Cómo se originó la última reunión del Municipio y qué temas se abordaron?
En realidad, fue una reunión más bien informativa. Como recién habíamos asumido, la idea era ponernos al tanto de lo que se venía haciendo, especialmente en temas como la limpieza del corralón y el estado general de los residuos. No se trató de una instancia formal, no se levantó acta, pero fue útil para marcar prioridades.
¿La recolección de residuos fue uno de los temas centrales?
Sí, y es uno de los más problemáticos. Desde el inicio sabíamos que la limpieza urbana era un foco crítico. El viernes pasado, por ejemplo, algunos funcionarios se negaron a salir, lo que provocó un caos el sábado: contenedores desbordados, basura acumulada en veredas y calles. Fue muy visible en la calle Solís. Es insostenible.
¿A qué atribuyen esta negativa a trabajar?
Estamos haciendo ajustes. Proponemos que la recolección comience a las 5 de la mañana, y no a las 2, como antes. Esa hora tan temprana nos deja sin personal: faltan choferes, faltan recolectores. No es operativo. Pero algunos lo tomaron como una rebeldía, aun cuando se trataba de un feriado pago triple.
¿La recolección de residuos está declarada como servicio esencial?
Sí. Es un trabajo esencial, incluso en feriados. No puede depender del humor del día o de disputas internas. Si no resolvemos esto ahora, vamos a pasar cinco años más siendo rehenes de la basura. Eso no lo vamos a permitir.
¿Qué herramientas tiene el Municipio para enfrentar esta situación?
Lamentablemente, no tenemos potestad para sancionar directamente a los funcionarios. Pero ahora contamos con un nuevo capataz que está intentando ordenar las cosas. Además, esperamos la intervención de la Dirección de Higiene, que ya se comprometió a hablar con el personal y dejar claras las normas.
¿Se prevé alguna medida adicional o una reestructuración del servicio?
Por el momento no. Recién asumimos oficialmente el miércoles y estamos evaluando opciones. Esta semana comenzamos a trabajar en la planificación del presupuesto del próximo año, que incluirá posibles mejoras en el área de limpieza.
¿Qué rol tendrá la comunidad en esta nueva etapa de gestión?
Queremos impulsar reuniones barriales, algo que venimos conversando desde antes de asumir. La idea es trabajar en grupos temáticos —deporte, fiestas, limpieza— e involucrar a vecinos reales de cada barrio, no a los mismos de siempre. Para eso se está elaborando un mapa con delimitaciones claras, para garantizar la participación local auténtica.
LA RUTA DE LA BASURA
La basura se ha convertido en un símbolo de los retos estructurales que enfrenta Carmelo. La nueva administración apuesta por un enfoque participativo y operativo, pero el conflicto con los funcionarios anticipa un camino difícil. En palabras del concejal Luis López: “No queremos ser rehenes ni de la basura ni del sistema”.


























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