La Universidad de la República (Udelar) avanza hacia una expansión estratégica con la mira puesta en las regiones centro-sur y suroeste del país. Rodney Colina, presidente de la Comisión Coordinadora del Interior (CCI), analiza los principales hitos y desafíos del proceso de descentralización universitaria en esta segunda parte de una entrevista centrada en el Plan Estratégico de Desarrollo 2025–2029, en una entrevista publicada por la Udelar.
Una expansión contra corriente
El surgimiento del nuevo polo universitario en la región suroeste —que abarca Colonia y Soriano— fue fruto de una combinación de estudios técnicos, presión social y voluntad política. Aunque la iniciativa generó resistencias dentro de la Universidad, particularmente de los tres Cenures existentes, Colina destaca que se logró avanzar gracias al compromiso de actores locales, parlamentarios y autoridades educativas. “Nos motivó la enorme cantidad de chiquilines que no podían ir a estudiar a Montevideo”, resume.
Con recursos limitados, se pusieron en marcha tres carreras, apoyadas por servicios universitarios con fuerte respaldo académico. Sin embargo, advierte que aún no existe una estructura administrativa suficiente ni un cuerpo docente radicado, lo que obliga a gestionar con ingenio y solicitar más fondos en el próximo presupuesto quinquenal.
Infraestructura y visión a futuro
En cuanto a la infraestructura, Colina detalla que en Colonia se alcanzó un acuerdo con la Intendencia para la donación de un predio de la ex fábrica Sudamtex, mientras que en Mercedes se avanza en la obtención de un terreno de tres hectáreas. Ambos proyectos requieren refacción y desarrollo edilicio.
El desafío mayor, sostiene, es lograr la radicación de docentes e investigadores en estas regiones, especialmente en áreas científicas, sociales y tecnológicas. “La radicación es la clave para avanzar hacia un Cenur”, afirma, sin desconocer que el proceso será gradual.
Gobernanza: una deuda estructural
Más allá de la infraestructura, Colina señala un problema de fondo: la falta de representación del interior en los órganos de cogobierno universitario. “Nos estamos cansando de no poder levantar la mano en el CDC”, dice con contundencia. Critica que miles de estudiantes y docentes del interior no tengan derecho a voto, lo que considera una forma de pseudorepresentación.
El único espacio real de participación para el interior es la CCI. Colina considera insostenible esta situación y llama a una revisión profunda del sistema de gobernanza, ya sea mediante una interpretación más inclusiva de la Ley Orgánica o una reforma legal. “Si no se corrige, puede derivar en una fractura política de la Universidad”, advierte.
Región centro-sur: una apuesta con racionalidad
El desarrollo en la región centro-sur también está en agenda, con Durazno como epicentro propuesto. A diferencia de Colonia, donde varios centros poblados demandan sedes propias, Colina plantea una estrategia más acotada: “Una única sede simplificaría mucho”, opina, aunque remarca que será necesario un estudio técnico riguroso antes de avanzar.
La entrevista a Rodney Colina expone con claridad las tensiones y esperanzas que atraviesan el proceso de descentralización de la Udelar. La expansión universitaria en el interior del país no solo implica obras y carreras, sino también una redefinición del poder y la participación dentro de la institución. Colina lo resume sin rodeos: “No hay democracia universitaria mientras el interior no tenga voz”.


























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