La instancia de diálogo impulsada por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) se puso en marcha este lunes en el departamento de Colonia, con un eje claro: abordar la seguridad y la salud en el trabajo desde una mirada integral, anclada en el territorio y en los desafíos actuales del mundo laboral.
La jornada comenzó a las 10.00 con una apertura institucional encabezada por la secretaria general del MTSS, Belén Rico Skerl, y tuvo su momento central al mediodía, cuando se realizó una conferencia de prensa con la participación del intendente de Colonia, Guillermo Rodríguez; el inspector general de Trabajo y Seguridad Social, Luis Puig; y la subdirectora general de Trabajo, Andrea Bouret.
Más allá del protocolo institucional, el encuentro dejó en evidencia una apuesta política y técnica por fortalecer el diálogo social en un contexto laboral atravesado por transformaciones profundas: cambios en las formas de contratación, dispersión territorial del empleo y persistencia de altos niveles de siniestralidad. En ese marco, la elección de Colonia no fue casual. El intendente Rodríguez subrayó la singularidad del departamento, caracterizado por múltiples centros poblados y realidades productivas diversas, lo que obliga —según planteó— a una presencia activa del Estado en el territorio.
Desde la perspectiva del gobierno departamental, el mensaje fue de respaldo explícito. Rodríguez destacó el apoyo de la Intendencia a las iniciativas del MTSS y puso el acento en la capacitación como herramienta clave para mejorar las condiciones laborales. El señalamiento no es menor en un escenario donde la prevención suele quedar relegada frente a la urgencia productiva, especialmente en sectores con fuerte impronta rural, industrial o de servicios dispersos.
El diagnóstico más crudo llegó de la mano del inspector general de Trabajo. Puig contextualizó la campaña en cifras que dimensionan la magnitud del problema: más de 40.000 accidentes laborales por año en Uruguay y un promedio de una muerte cada diez días como consecuencia de siniestros de trabajo. El dato, lejos de ser un mero respaldo estadístico, funcionó como eje del análisis: la siniestralidad no es un fenómeno aislado ni inevitable, sino una problemática estructural que interpela al Estado, a los empleadores y a los trabajadores.
En ese sentido, Puig insistió en la necesidad de no “naturalizar” los riesgos laborales, una expresión que resume buena parte del desafío contemporáneo del trabajo. En un mundo productivo cada vez más fragmentado, con cadenas de valor extensas y modalidades laborales heterogéneas, la prevención requiere coordinación institucional y compromiso político sostenido. De allí la relevancia que el inspector asignó al rol de las intendencias departamentales como aliadas estratégicas para amplificar el alcance de las campañas y adaptarlas a las realidades locales.
La solicitud elevada al intendente Rodríguez para que el planteo sea trasladado al Congreso de Intendentes apunta precisamente a ese objetivo: construir una estrategia nacional con anclaje territorial, capaz de llegar al interior del país sin diluir el mensaje ni perder efectividad.
La jornada cerró con un repaso de las acciones desarrolladas y el anticipo de una capacitación específica que se realizará en Colonia en los próximos días. Más allá de la agenda inmediata, el encuentro dejó planteada una discusión de fondo sobre el trabajo en el Uruguay actual: cómo proteger derechos en contextos productivos cambiantes y cómo transformar la prevención en una política cotidiana y no excepcional.



























Comentarios