Cada gota cuenta. En las unidades neonatales del país, donde miles de recién nacidos luchan por vivir desde sus primeros días, la leche materna puede ser tan vital como una incubadora. Gracias a la solidaridad de unas 600 mujeres que amamantan, el Banco de Leche Humana del Centro Hospitalario Pereira Rossell logra recolectar 3.500 litros al año. Ese volumen permite alimentar a unos 2.500 bebés prematuros o con complicaciones graves de salud.
“El promedio diario que recolectamos es de 12 litros, y su vida útil, si es correctamente conservada en freezer, puede extenderse hasta tres meses”, explica la directora del servicio, la doctora Manuela De María. Pero más allá del volumen, el valor reside en la calidad: esta leche contiene enzimas y factores inmunológicos únicos que favorecen la digestión, fortalecen el sistema inmune y posibilitan el desarrollo de los recién nacidos.
En los pasillos silenciosos de las unidades neonatales, un bebé prematuro puede pesar apenas 500 gramos. Para él, recibir tres mililitros de leche cada tres horas es mucho más que alimento: es una posibilidad de sobrevivir. “No importa la cantidad que se done. Cada gota es clave. Realmente puede marcar la diferencia”, subraya De María.
Una invitación abierta a madres lactantes
El Banco de Leche Humana necesita ampliar su red de donantes. Por eso, se convoca a madres sanas en período de lactancia a sumarse a esta iniciativa. El proceso es sencillo y está completamente asistido por el personal del Pereira Rossell: primero se realiza una entrevista telefónica; si se cumplen los requisitos médicos, el equipo entrega en el domicilio los implementos necesarios y brinda las indicaciones para conservar la leche hasta su recolección. También se puede concurrir directamente al hospital.
Los teléfonos habilitados para comenzar el proceso son el 2706 60 50 y el 092 191 408.
Un gesto que se multiplica
Para promover la campaña de donación, la directora artística del Ballet Nacional del Sodre, María Noel Riccetto, se convirtió en embajadora de esta causa. La exbailarina vivió en carne propia el poder de esta red de apoyo: fue madre prematura a las 26 semanas de gestación y recibió leche del banco. Luego, también fue donante.
El Banco de Leche Humana del Pereira Rossell —el primero en su tipo en Uruguay, creado en 2003— cumple un doble objetivo: alimentar a los recién nacidos que no pueden ser amamantados directamente por sus madres, y acompañar a las mujeres durante el proceso de lactancia. Además, garantiza la trazabilidad completa desde la recolección hasta la entrega final a los servicios de neonatología.
Indicadores que mejoran
El trabajo sostenido del Pereira Rossell también impacta en las estadísticas: ocho de cada diez recién nacidos a término egresan hoy del hospital con lactancia materna exclusiva. Años atrás, ese indicador era de apenas cinco de cada diez.
En un país donde cada bebé cuenta, esta red silenciosa de madres y profesionales sigue creciendo. Porque amamantar es un acto íntimo y poderoso, pero compartir la leche con otros bebés es un acto de amor colectivo.



























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