El comunicado de la gremial hotelera de Colonia introduce una distinción central en la discusión sobre el turismo departamental: que haya visitantes no significa necesariamente que la hotelería formal sea rentable. La Cámara atribuye el deterioro del sector a mayores costos, un tipo de cambio desfavorable y el crecimiento de alojamientos comercializados mediante plataformas digitales, y reclama medidas tanto departamentales como nacionales.
La Cámara Hotelera de Colonia presentó este martes un diagnóstico que busca llevar la discusión sobre el turismo más allá de las cifras de visitantes. Su planteo central es que el destino puede mantener actividad turística y, al mismo tiempo, enfrentar dificultades para sostener una parte de su infraestructura hotelera formal.
Ese es el principal elemento que surge del comunicado difundido por la gremial. La Cámara no cuestiona que lleguen turistas a Colonia ni las acciones promocionales de la Dirección de Turismo. Lo que pone en discusión es cuánto de ese movimiento se traduce en pernoctaciones en hoteles formales, durante cuánto tiempo y con qué rentabilidad para las empresas.
El documento aparece, además, como respuesta a cifras manejadas públicamente por la Dirección de Turismo. Aunque evita plantear una confrontación directa y afirma que no busca “responsables”, la Cámara sostiene que esos datos no desmienten su diagnóstico y que, incluso, algunos respaldan su preocupación por establecimientos que dejaron de operar.
El problema que plantea no es solamente de demanda
La gremial construye su diagnóstico sobre dos variables. Una es la demanda: considera necesario recibir más visitantes, extender la estadía promedio y mejorar la ocupación durante los meses de menor actividad. La otra es la competitividad de las empresas que reciben a esos turistas.
En este segundo punto está la parte más significativa del planteo. Según la Cámara, la combinación de costos crecientes, inflación acumulada y un tipo de cambio que considera desfavorable redujo los márgenes de los hoteles. La consecuencia, sostiene, no se limita a una menor ganancia: alcanza también la capacidad de mantener instalaciones, realizar mejoras y reinvertir.
El comunicado, sin embargo, no aporta cifras sobre evolución de costos, rentabilidad, ocupación, cantidad de camas perdidas o establecimientos actualmente cerrados. Por lo tanto, ofrece un diagnóstico empresarial y gremial sobre la situación, pero no permite por sí solo medir la magnitud de cada uno de esos factores.
La competencia de los alojamientos es uno de los puntos centrales
La Cámara coloca también en primer plano el crecimiento de alojamientos turísticos comercializados mediante plataformas digitales y reclama que quienes ofrecen hospedaje estén sujetos a condiciones regulatorias, tributarias y de seguridad comparables.
Desde la perspectiva de la gremial, existe allí una diferencia entre el hotel formal —que asume obligaciones laborales, fiscales, tributarias, de registro e infraestructura— y otras modalidades de alojamiento.
El planteo revela uno de los debates de fondo que atraviesa al sector: no se discute únicamente cómo atraer turistas, sino bajo qué reglas compiten las distintas formas de hospedaje por esos visitantes.
En este punto también aparece con claridad la doble condición desde la que habla la Cámara. Lo hace como representación de empresas que tienen intereses económicos concretos y, al mismo tiempo, como gremial que intenta convertir esos intereses sectoriales en un asunto de política turística departamental.
Para hacerlo, vincula la situación de los hoteles con el resto de la economía: sostiene que el turista que pernocta consume además en gastronomía, transporte, comercios, excursiones y otros servicios. De esa manera, presenta la pérdida de capacidad hotelera no solamente como un problema empresarial, sino como un riesgo para la cadena económica asociada al turismo.
Un reclamo dirigido a más de un nivel de gobierno
Las soluciones propuestas muestran también que la Cámara no atribuye el problema a una única administración. Reclama medidas que corresponden a diferentes ámbitos: reducción de la contribución inmobiliaria para establecimientos turísticos formales, regulación efectiva de alojamientos, eventos para los períodos de baja ocupación, mayor promoción y extensión durante todo el año del régimen de IVA a tasa cero para turistas nacionales y extranjeros.
Hay, por tanto, pedidos dirigidos tanto al Gobierno departamental como al nacional.
El comunicado deja además una señal política: pese a responder a afirmaciones de la Dirección de Turismo, la Cámara evita instalar públicamente una ruptura con las autoridades. Reconoce las acciones de promoción, recuerda que participa y destina recursos a ellas y ofrece continuar trabajando con la Intendencia, la Junta Departamental y el Gobierno nacional.
La discrepancia no parece estar, entonces, en la necesidad de promocionar Colonia, sino en considerar si la promoción es suficiente.
Lo que queda planteado
El documento instala una pregunta relevante para evaluar la situación turística de Colonia: ¿alcanza con medir cuántos turistas llegan o es necesario observar también cuántos pernoctan, cuánto tiempo permanecen y en qué condiciones económicas funcionan las empresas que los alojan?
La Cámara ya dio su respuesta: considera que aumentar la demanda es imprescindible, pero insuficiente si no se modifican condiciones que, según sostiene, están deteriorando la competitividad de la hotelería formal.
Lo que el comunicado no permite determinar es hasta qué punto ese deterioro responde a cada una de las causas señaladas ni cuál es actualmente su dimensión. Para eso serían necesarios datos independientes sobre cierres y aperturas de hoteles, evolución de camas disponibles, ocupación, tarifas, costos, empleo y peso de los alojamientos ofrecidos mediante plataformas.
Así, más que anunciar una crisis nueva, la Cámara busca colocar en la agenda pública un problema que considera estructural: la distancia entre tener un destino que recibe turistas y tener una hotelería formal capaz de sostenerse, invertir y permanecer abierta durante todo el año.
COMUNICADO DE LA CÁMARA HOTELERA DE COLONIA
Colonia Martes 8 de Setiembre de 2026
La hotelería de Colonia necesita respuestas y soluciones
Desde la Cámara Hotelera de Colonia queremos dejar claro que nuestro objetivo no es
polemizar con ninguna autoridad departamental o nacional, sino visibilizar una situación
que afecta desde hace años a la hotelería y que requiere respuestas concretas.
Algunas de las cifras mencionadas públicamente por la Dirección de Turismo, lejos de
contradecir nuestro planteo, confirman aspectos centrales de la realidad que venimos
señalando: un número significativo de establecimientos hoteleros ha dejado de operar y, al
mismo tiempo, ha crecido de manera sostenida la oferta informal de alojamientos
comercializados a través de plataformas digitales.
Podemos discutir si determinados establecimientos cerraron antes, durante o después de la
pandemia, o si alguno eventualmente volverá a funcionar. Pero esa discusión no modifica el
problema de fondo: la hotelería formal viene sufriendo una pérdida importante de
rentabilidad y capacidad instalada.
La combinación de costos crecientes, inflación acumulada y un tipo de cambio
desfavorable ha deteriorado los márgenes de las empresas hoteleras. Esa menor rentabilidad
no solo compromete el resultado económico, sino también la capacidad de reinvertir,
mantener y mejorar los establecimientos.
La Cámara Hotelera no sostiene que Colonia haya dejado de recibir turistas ni desconoce
las acciones de promoción impulsadas por la Dirección de Turismo. Por el contrario,
entendemos que incrementar la demanda es imprescindible y acompañamos activamente
esas acciones, asumiendo costos concretos para participar en ferias, presentaciones y
eventos, incluyendo pasajes, viáticos, remuneraciones y otros gastos vinculados a la
presencia de nuestra Secretaria.
Nuestro planteo es que necesitamos trabajar simultáneamente sobre dos aspectos: generar
más demanda y mejorar las condiciones de competitividad de las empresas turísticas.
Necesitamos atraer más visitantes, aumentar la estadía promedio y generar mayor
ocupación durante todo el año, especialmente en los períodos de menor actividad. Esa
mayor demanda es fundamental para ayudar a compensar el fuerte incremento de los costos
operativos.
Pero también es necesario atender las condiciones estructurales bajo las cuales funciona la
hotelería formal.
La hotelería representa inversión permanente, empleo, mantenimiento de infraestructura,
aportes tributarios, cumplimiento de obligaciones laborales y fiscales y registro formal de
huéspedes.
Además, cada huésped que pernocta en Colonia genera actividad económica que se
distribuye en restaurantes, comercios, transporte, excursiones, agencias, proveedores y
múltiples servicios del departamento.
Por eso, la situación de la hotelería no es solamente un problema de los hoteleros. Afecta al
conjunto de la actividad turística y económica de Colonia.
Desde la Cámara entendemos que existen medidas que deberían comenzar a analizarse
seriamente:
• avanzar en la reglamentación efectiva de los alojamientos turísticos, de modo que
quienes comercializan alojamiento lo hagan bajo condiciones regulatorias,
tributarias y de seguridad comparables;
• analizar una reducción significativa de la contribución inmobiliaria para los
establecimientos turísticos formales;
• desarrollar una agenda de eventos y actividades orientada especialmente a los
períodos de menor ocupación;
• promover la extensión durante todo el año del régimen de IVA tasa cero para
turistas nacionales y extranjeros;
• fortalecer las acciones de promoción orientadas a incrementar la cantidad de
visitantes, la estadía promedio y el nivel de ocupación del destino.
No pretendemos tener todas las respuestas. Sí creemos que los datos muestran un problema
que merece ser atendido y no minimizado.
La Cámara Hotelera seguirá aportando información, propuestas y recursos, y está dispuesta
a trabajar junto a la Intendencia, la Dirección de Turismo, la Junta Departamental y el
Gobierno Nacional.
No buscamos responsables. Buscamos soluciones que permitan aumentar la demanda,
recuperar competitividad, sostener la inversión y evitar que sigan cerrando hoteles en
Colonia.
FIRMADO: COMISION DIRECTIVA CAMARA HOTELERA DE COLONIA



























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