Tener una casa donde la lluvia ya no obligue a abandonar el hogar significó un cambio profundo para las familias que fueron trasladadas desde Villa Ferrando al barrio El General, en Colonia del Sacramento. Sin embargo, acceder a una vivienda en mejores condiciones no alcanzó para borrar las diferencias entre quienes llegaron desde el asentamiento y quienes adquirieron una casa en el mismo complejo.
Esa es una de las principales conclusiones de Muro invisible: los de adentro y los de afuera, una monografía de Ángela María Pérez Dominici, presentada en 2025 para la Licenciatura en Trabajo Social de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República.
La investigación estudió la primera experiencia de realojo realizada en el departamento de Colonia dentro del Plan Nacional de Relocalizaciones. El proceso comenzó con estudios en 2012 y el traslado se concretó en 2015. Villa Ferrando estaba asentada en una zona considerada inundable, próxima a la playa Ferrando y al arroyo La Caballada.
El complejo de destino, construido en El General con viviendas donadas por Montes del Plata, quedó integrado por 149 casas. De ellas, 50 fueron destinadas a familias provenientes de Villa Ferrando y 99 se adjudicaron mediante un sistema de compra.
Esa convivencia entre dos grupos que llegaron a las viviendas de maneras diferentes es uno de los puntos centrales que analiza el trabajo.
Una casa segura cambió la vida
Los testimonios recogidos muestran un reconocimiento claro de las mejoras materiales obtenidas con el traslado.
En Villa Ferrando, las inundaciones eran parte de la vida cotidiana. El realojo permitió acceder a casas con techo, ventanas, pisos de material y mayor protección frente a temporales.
Una de las entrevistadas resume el cambio al recordar que, ante una tormenta, ya no debe pensar que al día siguiente tendrá que trasladarse a un local de emergencia de la Intendencia.
Pero el estudio detectó una contracara: junto con la precariedad de las viviendas, algunas familias dejaron atrás relaciones de cercanía construidas durante años.
En Villa Ferrando los vecinos se conocían, se ayudaban y habían desarrollado iniciativas comunitarias. Una de las mujeres entrevistadas, por ejemplo, recordó que mantenía un merendero para los niños del lugar. Tras la mudanza intentó continuar la experiencia en El General con apoyo institucional, pero no logró sostenerla.
Otra residente explicó que, pese a las inundaciones, consideraba seguro su antiguo barrio porque todos se conocían. En el nuevo complejo encontró viviendas más próximas físicamente, pero relaciones personales más distantes.
Un “muro invisible” dentro del mismo barrio
La investigación utiliza la expresión “muro invisible” para describir el principal problema encontrado: compradores y realojados viven en un mismo espacio, pero no necesariamente forman una comunidad integrada.
Según las conclusiones del trabajo, entre ambos grupos persisten la desconfianza, la escasa participación conjunta y diferentes formas de estigmatización. Parte de los vecinos históricos percibe incluso al complejo como un “barrio dentro del barrio”.
La división también apareció en las organizaciones vecinales.
Una mujer realojada contó que inicialmente ocupó la vicepresidencia de una organización del complejo, pero las reuniones comenzaron a concentrarse en los pagos realizados por quienes habían comprado las viviendas. Como las familias realojadas no abonaban esas cuotas, terminaron quedando fuera de esos ámbitos.
Desde el otro lado también aparecen explicaciones diferentes. Una vecina de El General sostuvo que hubo intentos de acercamiento para reclamar conjuntamente mejoras en espacios públicos, transporte, policlínica o iluminación, pero que la integración no prosperó.
Los relatos muestran así un problema más complejo que una división física: cada grupo interpreta de manera diferente por qué fracasaron los intentos de organización conjunta.
Después de entregar las llaves
Otro hallazgo significativo se refiere a lo ocurrido después del traslado.
La investigación concluye que el acompañamiento institucional posterior fue insuficiente. Según los testimonios analizados, las familias tuvieron que enfrentar los problemas de adaptación y convivencia sin una presencia sostenida del programa de relocalización.
Para la autora, esa ausencia dificultó la resolución de conflictos y la construcción de espacios comunes entre los habitantes.
El trabajo plantea por eso que una política de vivienda no termina cuando una familia recibe una casa. También requiere espacios comunitarios, redes de apoyo, propuestas para jóvenes, mecanismos de mediación entre vecinos y acompañamiento durante la adaptación al nuevo territorio.
Qué ocurrió con el territorio que quedó atrás
La investigación incorpora además otra dimensión: el valor de la zona abandonada por las familias.
Villa Ferrando ocupaba un área costera con playas, vegetación y terrenos próximos al Río de la Plata. El trabajo recuerda que documentos de la Intendencia de Colonia identificaron estas zonas como espacios con posibilidades para nuevas inversiones una vez recuperados.
La monografía vincula ese proceso territorial con el posterior desarrollo de proyectos urbanísticos en el entorno de Ferrando, entre ellos +Colonia, anunciado en 2021 sobre un predio de 511 hectáreas y siete kilómetros de costa. El estudio no establece que ese emprendimiento haya provocado los realojos: señala que el traslado respondió al riesgo de inundación, pero considera relevante observar qué nuevos intereses aparecen sobre esos territorios.
A una década del traslado, la principal conclusión del trabajo es que la política resolvió una parte fundamental del problema: permitió que familias que vivían expuestas a inundaciones accedieran a viviendas más seguras.
Pero la investigación muestra también el límite de medir un realojo únicamente por la cantidad de casas entregadas.
Las familias cruzaron una frontera física entre Villa Ferrando y El General. Según los testimonios recogidos, otra frontera permaneció dentro del nuevo barrio: la que continúa separando, en la vida cotidiana, a “realojados” y “compradores”.



























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