La visita de un arquitecto del Ministerio de Turismo al antiguo Hotel Casino Carmelo incorporó una nueva posibilidad para el complejo: que el Municipio pueda utilizar el viejo cine o sala de convenciones como espacio cultural y social. La propuesta avanzó políticamente, fue respaldada por unanimidad en el Concejo Municipal y recibió una primera evaluación técnica favorable, según explicó la concejal del Frente Amplio Celia Vence en la mañana de Radiolugares con Rodolfo Jorajuría.
Pero detrás de ese movimiento permanece una situación más compleja. El Estado todavía no definió el destino del Hotel Casino Carmelo, la nueva licitación anunciada para 2026 no se concretó, existe una iniciativa privada bajo análisis desde diciembre pasado y el edificio continúa deteriorándose mientras los organismos públicos estudian alternativas.
La entrevista de Vence en Radiolugares permite observar esa distancia entre las gestiones que avanzan y las decisiones que todavía no existen.
Una parte del complejo puede tener destino antes que el hotel
El proyecto municipal original era más amplio e incluía una transformación de la zona. Luego de reuniones con los ministerios de Turismo y de Economía y Finanzas, el planteo fue reducido al antiguo cine o sala de convenciones.
La idea es utilizarlo para grupos culturales, danza, candombe, instituciones sociales y otras actividades comunitarias.
La inspección realizada por un arquitecto del Ministerio constituye un avance concreto, pero no una cesión. Todavía no está determinado mediante qué instrumento jurídico se entregaría el espacio, por cuánto tiempo, quién financiaría su acondicionamiento ni qué organismo asumiría posteriormente los gastos de funcionamiento.
Es allí donde el discurso de Vence muestra una primera tensión. Por un lado transmite que existe acuerdo entre las partes; por otro reconoce que resta definir incluso si finalmente el espacio será otorgado.
La concejal lo resume en una frase que concentra buena parte de la incertidumbre que rodea al complejo: “Después veremos todo lo legal, cómo es, cómo se va a otorgar, en qué forma, y si es que se va a otorgar”.
El proyecto, por tanto, tiene conformidad política y una evaluación inicial, pero todavía no una resolución administrativa.
El estado del edificio también presenta dos relatos
La inspección incorpora otra cuestión que necesita ser precisada. Vence sostuvo que el lugar recorrido se encuentra en buenas condiciones y destacó posteriormente el buen estado de la estructura del hotel, aunque reconoció que necesita reparaciones.
El diagnóstico conocido del Ministerio de Turismo sobre el conjunto es considerablemente más severo.
En noviembre de 2025, el director nacional de Turismo, Cristian Pos, describió públicamente al Hotel Casino Carmelo como un edificio en “estado ruinoso y vandalizado” y señaló que cualquier destino requeriría una inversión importante. El Ministerio había comenzado entonces a tapear nuevamente el inmueble para intentar contener nuevos actos de vandalismo.
No necesariamente existe una contradicción técnica: puede estar hablándose de sectores diferentes. Pero precisamente por eso resulta relevante conocer el informe del arquitecto que realizó la última inspección.
¿Qué parte está en buenas condiciones? ¿La antigua sala? ¿Su estructura? ¿Qué obras requiere para ser habilitada? ¿La evaluación alcanza al resto del hotel?
Sin ese documento, dos caracterizaciones muy diferentes sobre un mismo complejo permanecen sin una explicación técnica pública.
El inversor que en realidad ya tiene expediente
La entrevista también deja una contradicción que puede contrastarse documentalmente.
Durante la conversación se habla de un interesado privado y de negociaciones sobre las condiciones para explotar el hotel y el casino. Más adelante, Vence relativiza esa situación al señalar que existen propuestas pero que todavía no habría inversores concretos.
La documentación oficial conocida permite precisar el punto.
La iniciativa privada no es solamente una conversación informal. Fue presentada el 26 de diciembre de 2025 al amparo del artículo 19 de la Ley 17.555 y se tramita mediante el expediente 2025-9-1-0002213. El Ministerio de Turismo confirmó que la propuesta es analizada junto con el Ministerio de Economía y Finanzas debido a su vinculación con una eventual concesión para explotar un casino.
Por tanto, existe una iniciativa formal y un expediente administrativo.
Lo que continúa sin conocerse públicamente es quién está detrás de ella, cuánto propone invertir, qué pretende hacer con el complejo y cuáles son exactamente las condiciones que plantea al Estado.
Esa diferencia es sustancial. El inversor puede no estar confirmado como futuro adjudicatario, pero la propuesta que se estudia sí tiene existencia administrativa.
Un problema que ya había aparecido en la licitación anterior
La cuestión del casino tampoco comenzó con la actual iniciativa.
En febrero de 2024, el Ministerio de Turismo y la Intendencia de Colonia presentaron una licitación para vender los dos inmuebles del complejo, condicionando la operación a la construcción, culminación y puesta en funcionamiento de un hotel de lujo. El llamado incluía una concesión por 20 años para la explotación privada de juegos de azar presenciales.
Hubo nueve empresas inicialmente interesadas. Solo una compró el pliego y finalmente ninguna presentó una oferta. El proceso quedó sin efecto.
El fracaso dejó una pregunta que adquiere ahora mayor importancia: ¿por qué nadie estuvo dispuesto a asumir el proyecto?
Una respuesta oficial obtenida posteriormente por Carmelo Portal mediante acceso a la información pública reveló que el Ministerio de Turismo no dispone de un informe técnico, económico o jurídico que analice formalmente las causas del fracaso de aquella licitación.
El dato introduce un problema de fondo. El Estado está evaluando una nueva iniciativa privada sin haber documentado previamente por qué las condiciones del proceso anterior no consiguieron atraer una sola oferta.
Eso no permite concluir que la nueva propuesta sea inconveniente. Pero dificulta establecer qué cambió entre un proceso y otro y con qué elementos propios cuenta el Estado para evaluar las condiciones que ahora plantea un privado.
Una licitación anunciada que no llegó
La cronología agrega otra capa de incertidumbre.
En diciembre de 2025, el ministro de Turismo, Pablo Menoni, anunció que el Gobierno retomaría el proceso licitatorio y que el nuevo llamado se publicaría entre el primer y segundo trimestre de 2026. También adelantó que serían modificadas las bases para volverlas más atractivas para los inversores.
Ese llamado no se produjo en el plazo anunciado. En cambio, el 26 de diciembre ingresó la iniciativa privada que actualmente está bajo estudio.
El expediente pasó posteriormente a consulta de la Intendencia de Colonia, otro movimiento administrativo relevante pero que tampoco implica una resolución.
La secuencia muestra cómo fue cambiando el camino previsto para el hotel: de una nueva licitación anunciada públicamente se pasó al análisis de una iniciativa privada y, paralelamente, a considerar otros usos para partes del inmueble.
Una solución pequeña dentro de un problema mucho mayor
La recuperación del antiguo cine puede ser útil para Carmelo y responder a necesidades reales de instituciones que carecen de espacios adecuados. Pero su dimensión debe separarse del problema principal.
Una cosa es recuperar una sala. Otra es resolver el Hotel Casino Carmelo.
Incluso si la cesión se concretara, seguirían pendientes el edificio principal, el modelo hotelero, la eventual explotación del casino, el destino de los padrones y la inversión necesaria para recuperar el complejo.
La propuesta municipal puede convertirse en el primer uso concreto después de años de cierre. También puede terminar conviviendo durante un tiempo indeterminado con un hotel abandonado a pocos metros.
El costo de no decidir
Hay finalmente una variable que atraviesa toda la historia y no depende de ninguna licitación: el tiempo.
Mientras los organismos públicos estudian alternativas, el edificio continúa deteriorándose. El propio ministro Menoni reconoció en julio que el Hotel Casino Carmelo permanece vacío y abandonado y que su estructura sigue degradándose.
Eso modifica la pregunta sobre el futuro.
Ya no alcanza con saber qué proyecto puede resultar atractivo para un inversor. También es necesario determinar cuánto patrimonio se pierde mientras llega esa solución, cuánto dinero demandará recuperar lo que todavía puede recuperarse y qué responsabilidad asume el propietario del inmueble durante ese período.
El Ministerio de Turismo es el propietario. Una respuesta oficial remitida al Parlamento confirmó que el llamado anterior quedó desierto y que el organismo se encontraba evaluando alternativas.
La entrevista de Vence muestra que alrededor del Hotel Casino Carmelo hay movimiento. Pero el expediente y la cronología obligan a distinguir movimiento de resolución.
Existe una iniciativa privada formal, pero no una decisión sobre ella. Se anunció una nueva licitación, pero no se realizó. Existe acuerdo para estudiar un uso comunitario, pero la sala todavía no fue otorgada. Se afirma que una parte está en buenas condiciones, mientras el diagnóstico oficial sobre el conjunto habla de deterioro severo.
Después de años de llamados, anuncios, interesados y proyectos, la investigación sobre el Hotel Casino Carmelo empieza a desplazarse hacia una pregunta más elemental: qué decisión concreta está dispuesto a tomar el Estado, con qué información la tomará y cuánto tiempo más puede permanecer el edificio esperando esa respuesta.
























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