Documentación de la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos, obtenida mediante un pedido de acceso a la información pública en 2026, permite conocer cómo se investigaron las mortandades de peces en Uruguay. Colonia figura entre los departamentos con más denuncias y fue escenario de inspecciones técnicas. El informe identifica factores climáticos, pero también deja planteada la necesidad de mejorar los controles y la recolección de muestras.
El departamento de Colonia concentró siete de las 54 denuncias por mortandad de peces registradas en Uruguay durante 2024, equivalente al 13% del total nacional. El dato surge de un informe de la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (Dinara), incorporado a un expediente del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) tramitado en setiembre de 2026.
La documentación, solicitada mediante la Ley de Acceso a la Información Pública, permite examinar un fenómeno que trasciende los episodios aislados: la repetición de mortandades masivas de peces y las dificultades para establecer sus causas mediante investigaciones de campo y laboratorio.
Colonia aparece en tercer lugar por cantidad de denuncias, detrás de Canelones, con diez, y San José, con ocho. Estos tres departamentos reunieron 25 reportes, aproximadamente el 46% del total nacional.
Miguelete y Juan Lacaze, en el relevamiento
El informe identifica episodios vinculados principalmente al sábalo (Prochilodus lineatus), una especie de agua dulce presente en la cuenca del Plata.
En Juan Lacaze se registraron reportes de ejemplares muertos o moribundos. En Miguelete, técnicos de Dinara realizaron inspecciones durante agosto y setiembre de 2024 y mantuvieron contactos con autoridades municipales.
Las actuaciones buscaron mejorar la coordinación institucional y establecer procedimientos de respuesta ante nuevas mortandades.
Qué revelaron los análisis científicos
La investigación relacionó los episodios invernales con descensos bruscos de temperatura. Según estudios citados por Dinara, exposiciones a temperaturas del agua inferiores a diez grados durante 36 horas pueden resultar letales para el sábalo.
El informe incorpora además necropsias de seis ejemplares juveniles procedentes de Kiyú, San José. Los análisis encontraron indicios compatibles con falta de alimentación asociada al frío, sin identificar signos específicos de enfermedad.
La documentación también distingue episodios posteriores relacionados con elevados niveles de salinidad, lo que demuestra que las mortandades no responden necesariamente a una única causa.
El desafío ambiental para Colonia
Uno de los aspectos centrales del informe es la necesidad de mantener registros continuos y protocolos de toma de muestras para análisis de laboratorio.
Las siete denuncias registradas en Colonia permiten dimensionar la frecuencia de los reportes, pero no establecer cuántos peces murieron ni el impacto ecológico total.
El antecedente de otra mortandad masiva durante 2010 confirma que se trata de un fenómeno recurrente.
La información obtenida en 2026 aporta así elementos para evaluar cómo se investigan estos episodios y qué herramientas necesitan las instituciones para responder ante nuevas situaciones en los cursos de agua del departamento.



























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