Uruguay comenzó 2026 bajo un escenario climático adverso que vuelve a poner en tensión el abastecimiento de agua potable. La persistencia de la sequía asociada al fenómeno de La Niña ya genera estrés hídrico en distintas zonas del país, con una situación especialmente sensible en el sur, donde los caudales de ríos y embalses se mantienen por debajo de los valores normales, señala un informe de MetSul.
Ante este panorama, la OSE, empresa estatal responsable del suministro de agua potable y saneamiento, activó medidas preventivas previstas en el Protocolo Nacional de Sequía y en el Protocolo Específico de Sequía para el sistema metropolitano de abastecimiento.
Protocolos en marcha y coordinación institucional
Las acciones forman parte de un esquema diseñado para anticipar escenarios de escasez y reducir impactos sobre el suministro. El protocolo fue elaborado por OSE junto con la Dirección Nacional de Aguas, dependiente del Ministerio del Ambiente, y contó con apoyo técnico y financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo.
El instrumento establece indicadores, niveles de alerta y respuestas operativas para cada etapa del sistema, con énfasis en la prevención y la gestión anticipada del recurso. En ese marco, se realizó una reunión interinstitucional entre OSE, el Instituto Uruguayo de Meteorología y la Dirección Nacional de Aguas, en la que se resolvió reforzar el monitoreo y ajustar la gestión del abastecimiento.
Monitoreo reforzado y preparación de infraestructura
Entre las medidas ya implementadas se incluyen el seguimiento permanente de los recursos hídricos, el control de los niveles de embalses, la evaluación continua del funcionamiento del sistema y la preparación de infraestructura de emergencia. Según informó OSE, el trabajo técnico previo y la coordinación entre organismos son claves para ampliar la capacidad de respuesta frente a un posible agravamiento del déficit hídrico.
Las autoridades remarcan que el escenario actual exige decisiones proactivas, en un contexto marcado por lluvias escasas y una evolución climática que mantiene la incertidumbre sobre la recuperación de las reservas de agua en el corto plazo.
Recomendaciones a la población
Junto con las medidas técnicas, OSE emitió recomendaciones a la ciudadanía orientadas a un uso responsable del agua. Entre ellas, se solicita evitar el uso de mangueras para lavar fachadas, patios, calles y veredas; reducir el consumo en el lavado de vehículos; realizar un riego moderado y eficiente de jardines; y utilizar con criterio lavadoras y lavavajillas.
También se aconseja minimizar el llenado de piscinas, con el objetivo de preservar las reservas disponibles en un momento considerado de riesgo para el sistema de abastecimiento.
Un escenario que vuelve a encender alertas
Uruguay ya atravesó episodios recientes de crisis hídrica, y el inicio de 2026 vuelve a encender las alertas. Desde OSE subrayan que la colaboración de la población será un factor determinante para atravesar el período de sequía y evitar impactos más severos en el suministro de agua potable, mientras se mantiene la vigilancia sobre la evolución climática y la disponibilidad del recurso.
* Nota elaborada con contenidos de MetSul



























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