Dos comunicaciones oficiales difundidas el mismo día permiten reconstruir un escenario sanitario más amplio en la zona costera de Colonia del Sacramento, particularmente en playa Ferrando. Por un lado, la Intendencia de Colonia informó la detección de valores elevados de coliformes termotolerantes en controles periódicos de calidad de aguas recreativas. Por otro, OSE comunicó la necesidad de realizar vertidos de aguas residuales domésticas debido a un desperfecto en el emisario de la planta de tratamiento de líquidos residuales de la ciudad.
Ambos mensajes refieren a la misma área geográfica y coinciden en la recomendación de evitar el baño, aunque parten de enfoques institucionales distintos y describen momentos diferentes del proceso.
El dato central: detección versus causa explícita
El comunicado de la Intendencia se limita a informar un resultado analítico: la presencia de valores elevados de coliformes termotolerantes que inciden en la zona de playa Ferrando y en la desembocadura de un curso de agua. No se explicita allí el origen de la contaminación, ni se vincula de forma directa con infraestructuras de saneamiento o eventos puntuales.
El texto de OSE, en cambio, introduce un hecho operativo concreto: un desperfecto en el emisario de la planta de tratamiento que obliga a realizar vertidos de aguas residuales domésticas desde distintas estaciones de bombeo. Esa información no aparece en el comunicado departamental, pero aporta un elemento causal que permite contextualizar los resultados sanitarios difundidos horas antes o en paralelo.
La lectura conjunta de ambos documentos sugiere una relación temporal entre la detección de coliformes y el vertido de efluentes, aunque ninguno de los organismos establece explícitamente ese vínculo.
El factor tiempo como elemento clave
Un aspecto a tener en cuenta es la diferencia entre el momento del muestreo y el momento del vertido. Los análisis de calidad de agua se realizan sobre muestras tomadas con anterioridad a la difusión de los resultados, mientras que el comunicado de OSE informa una situación operativa que comienza el jueves 29 de enero “hasta nuevo aviso”.
Esto introduce una variable relevante para la interpretación pública: los valores elevados de coliformes pueden corresponder a un escenario previo, simultáneo o posterior al desperfecto informado por OSE. La ausencia de una referencia horaria precisa sobre el muestreo impide establecer una secuencia exacta, pero no invalida la coincidencia territorial y temporal de ambas alertas.
Coordinación institucional y alcance de la advertencia
OSE señala que trabaja en conjunto con la Intendencia de Colonia y que se mantiene el monitoreo del agua en la zona afectada, que incluye no solo playa Ferrando sino también playa Honda. La ampliación del área bajo advertencia es otro dato relevante: mientras la comunicación departamental se concentra en un punto específico, el aviso de OSE extiende la precaución a dos playas y la mantiene vigente hasta nuevo aviso.
Desde el punto de vista informativo, esto implica que la situación sanitaria está en desarrollo y que los datos disponibles son parciales y dinámicos, sujetos a la evolución del desperfecto y a los resultados de los monitoreos posteriores.
La clave informativa a observar
El elemento central a seguir no es solo la presencia de coliformes —un indicador habitual en controles de aguas recreativas— sino la duración del vertido y el tiempo de normalización de los parámetros, variables que determinarán cuándo podrá levantarse la recomendación de no baño.
En ese sentido, el cruce de comunicados deja un dato claro: la advertencia sanitaria no responde únicamente a un resultado aislado de laboratorio, sino a una situación operativa en curso en el sistema de saneamiento, cuyo impacto real dependerá de su extensión temporal y de la capacidad de respuesta técnica.


























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