Un comunicado emitido por la Dirección Departamental de Salud de Soriano encendió una señal de alerta que trasciende los límites de ese departamento y alcanza directamente a localidades del departamento de Colonia, entre ellas Carmelo. La recomendación es concreta: evitar bañarse en playas del Río Uruguay ante la aparición de numerosos casos de consultas médicas con diagnóstico compatible con alergia.
El mensaje, fechado el 2 de enero de 2026 en la ciudad de Mercedes, solicita expresamente la mayor difusión posible a la población. En el detalle del comunicado, las autoridades sanitarias de Soriano enumeran las zonas afectadas: Agraciada y Concordia dentro de su jurisdicción, y Nueva Palmira y Carmelo en el departamento vecino.
La situación presenta una particularidad institucional poco habitual: es una dirección departamental de salud la que advierte y formula recomendaciones preventivas que involucran a habitantes de otro departamento. El dato no es menor. En los hechos, implica que el fenómeno observado no reconoce fronteras administrativas y que el Río Uruguay, como sistema compartido, obliga a una lectura regional del problema sanitario.
En Carmelo, donde el vínculo cotidiano con el río forma parte de la vida social, recreativa y económica durante el verano, la advertencia adquiere un peso específico. La recomendación de no ingresar al agua irrumpe en plena temporada estival, cuando las playas se convierten en uno de los principales espacios de encuentro y descanso.
Desde la Dirección Departamental de Salud de Soriano se aclara que la situación está siendo monitoreada y que, al momento de la emisión del comunicado, no se conoce la causa que origina los cuadros alérgicos registrados. Esa falta de precisión refuerza el carácter preventivo del mensaje: no se trata de una prohibición formal, sino de una advertencia sanitaria basada en consultas médicas concretas.
El comunicado lleva la firma del director departamental de Salud, doctor Alejandro Corsi, y de la licenciada Mariela Guereín, referente de Epidemiología de Soriano, lo que da cuenta de que el seguimiento del caso se inscribe en el área técnica de vigilancia sanitaria.
Para Carmelo, el llamado de atención proveniente desde Soriano deja planteada una escena singular: autoridades de un departamento vecino solicitando cautela a bañistas locales. Más allá de lo inusual, el mensaje expone una realidad compartida a orillas del Río Uruguay, donde los fenómenos ambientales y sanitarios no distinguen límites políticos y obligan a pensar la prevención desde una lógica regional.
Mientras se aguardan mayores definiciones sobre el origen del problema, la recomendación oficial es clara y directa: evitar el baño en las playas señaladas, entre ellas las de Carmelo, hasta contar con información más precisa sobre la situación.



























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